01 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Distinguir acceso cómodo de evitación
La modalidad online puede facilitar pedir ayuda cuando desplazarte resulta difícil. Pero si el objetivo es recuperar actividades que evitas, el trabajo necesita mirar también lo que sucede fuera de la videollamada. Elegir este formato no implica que todas las sesiones o actividades tengan que quedarse en casa.
02 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Precisar qué activa el miedo
Piensa en la situación temida, lo que anticipas y las medidas que utilizas para sentirte a salvo. Puede ser útil distinguir entre verla en una imagen, hablar de ella y vivirla realmente. No todos esos pasos provocan el mismo malestar ni tienen el mismo sentido; la valoración ayuda a organizar el proceso.
03 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Un plan gradual y acompañado
Cuando es adecuado, se pueden acordar actividades para acercarte a las situaciones temidas. Se explica qué se busca aprender y cómo revisar lo ocurrido. No se propone forzarte, sorprenderte con estímulos ni realizar una actividad peligrosa para demostrar que puedes. El ritmo se ajusta con criterio clínico.
04 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Lo que una cámara no permite supervisar
La profesional valora qué trabajo puede hacerse de forma remota y cuándo hace falta un entorno presencial. Una videollamada no ofrece control de una situación real de riesgo ni acompañamiento físico. Si el problema exige intervención en otro contexto, se explica antes de continuar con una propuesta que no pueda sostenerse.