01 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
La consulta empieza antes de conectarte
Al pedir cita, indica que buscas modalidad online y desde qué país te conectarás. Acordamos la disponibilidad y las condiciones antes de reservar. No hace falta enviar tu historia personal por el formulario: basta con explicar brevemente el motivo y cómo prefieres que te contactemos. La atención a distancia exige valorar también el lugar desde el que se realiza la consulta.
02 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Una sesión con espacio propio
Elige una habitación donde puedas hablar sin que te escuchen, comprueba cámara y sonido y evita conectarte mientras conduces o trabajas. Un ordenador facilita vernos; un móvil puede servir si queda estable y te permite escuchar bien. Si compartes vivienda, acuerda ese tiempo de privacidad. Antes de comenzar conviene saber cómo retomar el contacto si se corta la conexión.
03 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Qué se puede valorar por videollamada
La primera conversación sirve para comprender el malestar, su impacto en tu vida y los apoyos que ya tienes. La profesional propone objetivos y valora si el formato permite trabajar con seguridad. La terapia online no es un chat de respuesta inmediata ni una consulta disponible las veinticuatro horas; los contactos entre sesiones y sus límites se acuerdan expresamente.
04 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Continuidad sin convertir la terapia en una tarea más
El seguimiento revisa lo que ocurre entre citas: qué has podido practicar, qué obstáculos aparecieron y qué objetivos conviene ajustar. Si viajar o cambiar de horarios dificulta la continuidad, se revisa la agenda. Cambiar de país, perder privacidad o necesitar una valoración presencial puede obligar a adaptar el formato; la comodidad por sí sola no decide la modalidad.