01 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Conectarte desde casa no equivale a seguir trabajando
Reserva un momento en el que puedas cerrar el correo y las aplicaciones de trabajo. Si utilizas el ordenador de la empresa, pregunta por otra opción y comprueba que tienes privacidad; no presupongas que la conexión o el dispositivo sean adecuados para una conversación personal. Evita hacer la sesión entre reuniones si tendrás que interrumpirla. Al organizar la cita, podemos revisar qué horario y lugar permiten hablar con tranquilidad.
02 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Traer una semana concreta a la conversación
No hace falta preparar un informe sobre tu empresa. Puede ayudarte anotar situaciones de los últimos días: cuándo acabaste de trabajar, qué mensajes llegaron fuera de horario, qué te impidió descansar y qué decisiones estás posponiendo. Esas observaciones sirven para explicar tu experiencia. No envíes capturas con nombres de compañeros, documentos internos o información confidencial por el formulario de contacto.
03 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Objetivos que se puedan revisar entre videollamadas
La conversación permite acordar qué aspecto merece atención primero: organizar descansos, comunicar un límite, gestionar una tarea pendiente o comprender la exigencia que te acompaña fuera del trabajo. El seguimiento revisa lo que ocurrió al intentar ese cambio, incluido lo que depende de tu entorno y no puedes resolver tú solo. No se propone mantener el rendimiento a cualquier coste ni responsabilizarte de problemas organizativos ajenos.
04 · PSICOLOGÍA A DISTANCIA
Diferenciar terapia, atención médica y gestión laboral
Una videollamada psicológica no sustituye una valoración médica ni un procedimiento laboral. Si necesitas documentación, una baja o asesoramiento sobre un conflicto, pregunta qué profesional corresponde. Si el malestar requiere otra atención, la modalidad y los apoyos se revisan. La reserva sirve para concertar una valoración; no incluye un diagnóstico previo ni garantiza informes para la empresa.