Qué es el dolor lumbar
Se llama dolor lumbar o lumbalgia al dolor que se nota entre las últimas costillas y los glúteos. Puede quedarse en la espalda o bajar hacia el glúteo o el muslo. Cuando el dolor baja por la pierna por debajo de la rodilla, con hormigueo o adormecimiento, se habla de dolor radicular o ciática.
Se considera agudo si dura menos de seis semanas y crónico si dura más de tres meses. La mayoría de los episodios agudos mejora en pocas semanas, aunque es frecuente que vuelva a aparecer en algún momento. La zona lumbar está formada por cinco vértebras, sus discos, articulaciones, ligamentos y músculos; si te interesa la anatomía, la tienes en vértebras lumbares.
Por qué da dolor lumbar
- Dolor lumbar inespecífico: el más frecuente. Influyen la sobrecarga, estar mucho tiempo en la misma postura, la falta de actividad o un esfuerzo puntual, pero también dormir mal, el estrés y el miedo al movimiento.
- Contractura o sobrecarga muscular, por ejemplo del cuadrado lumbar.
- Hernia o protrusión discal, sobre todo si hay dolor en la pierna. Ver discos lumbares herniados.
- Cambios degenerativos como la artrosis lumbar o la estenosis de canal, más frecuentes con la edad. Muchas personas sin dolor también tienen estos cambios en las pruebas de imagen.
- Causas menos frecuentes: fracturas por osteoporosis, infecciones, enfermedades inflamatorias como la espondilitis o tumores. Por eso existen las señales de alarma.
Un dolor lumbar de un solo lado (derecho o izquierdo) suele ser muscular o articular, pero también puede venir del riñón: un cólico renal da un dolor intenso en el costado que baja hacia la ingle, a veces con sangre en la orina, y una infección renal suele dar fiebre. En esos casos hay que consultar al médico.
Qué hacer si te duele la zona lumbar
- Mantente activo: sigue con tus tareas en lo posible y camina un poco varias veces al día. El reposo en cama retrasa la recuperación.
- Calor local durante 15–20 minutos, si te alivia.
- Cambia de postura a menudo y evita estar horas sentado sin levantarte.
- Ejercicio suave en cuanto puedas: movilidad, caminar, estiramientos sin forzar. Tienes rutinas en ejercicios para la lumbalgia y estiramientos lumbares.
- Duerme en una postura cómoda, por ejemplo de lado con una almohada entre las rodillas.
- Recuerda que dolor no es igual a daño: moverse con algo de molestia no empeora la lesión.
¿Qué tomar para el dolor lumbar?
Las guías del NICE recomiendan, si hace falta, un antiinflamatorio como el ibuprofeno a la dosis más baja eficaz y durante el menor tiempo posible, teniendo en cuenta la edad, el estómago, los riñones y el corazón. El paracetamol solo ha mostrado poca eficacia en el dolor lumbar. Los opioides no se recomiendan en el dolor lumbar crónico.
Consulta con tu médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento si tienes otras enfermedades o tomas otros fármacos. Los relajantes musculares se usan a veces durante pocos días, pero producen somnolencia y no tienen un gran beneficio.
¿Es bueno ponerse una faja para el dolor lumbar?
No de forma habitual. Las guías clínicas no recomiendan fajas ni corsés para el dolor lumbar común: pueden dar sensación de sujeción un rato, pero usadas durante días o semanas favorecen la inactividad y no aceleran la recuperación. Tampoco se recomiendan de rutina las plantillas, la estimulación eléctrica (TENS) ni los ultrasonidos.
Lo que sí tiene respaldo es el ejercicio adaptado a la persona, que puede combinarse con terapia manual y, si el dolor se cronifica, con un abordaje psicológico. La OMS, en su guía de 2023 sobre el dolor lumbar crónico, prioriza la educación, el ejercicio y las terapias físicas y psicológicas.
¿Hace falta una radiografía o una resonancia?
En la mayoría de los casos, no. Las pruebas de imagen no se piden de rutina porque los hallazgos (discos deshidratados, protrusiones, artrosis) son muy frecuentes también en personas sin dolor y no cambian el tratamiento. Se piden cuando hay señales de alarma, cuando el dolor en la pierna no mejora y se plantea una infiltración o una cirugía, o si se sospecha otra enfermedad.
Tratamientos como la infiltración epidural o la radiofrecuencia se reservan para casos seleccionados de dolor que no mejora con el tratamiento conservador, tras la valoración de un especialista.
Cuándo preocuparse: señales de alarma
- Urgencias inmediatas: adormecimiento en la zona genital, el ano o entre los muslos; incapacidad para orinar o pérdida de control de la orina o las heces; debilidad que empeora en las dos piernas. Pueden indicar una compresión de los nervios (síndrome de cola de caballo).
- Dolor tras una caída o un golpe fuerte, sobre todo si tienes osteoporosis o tomas corticoides.
- Fiebre, sensación de enfermedad o antecedentes de cáncer.
- Pérdida de peso sin explicación.
- Dolor constante que no cambia con el movimiento y empeora por la noche.
- Dolor en la pierna con pérdida de fuerza (por ejemplo, el pie «cae» al caminar).
Si no hay señales de alarma pero el dolor no mejora en dos a cuatro semanas, limita mucho tu vida o se repite a menudo, pide valoración.
Cómo ayuda la fisioterapia
En la consulta de fisioterapia de MediBilbao Salud, la valoración incluye cómo empezó el dolor, qué lo empeora y lo alivia, tu actividad y tus objetivos, y una exploración del movimiento y de la fuerza. A partir de ahí se plantea un programa de ejercicio progresivo, que puede combinarse con terapia manual y con consejos para el trabajo, el deporte y el descanso.
El objetivo no es solo que deje de doler, sino que vuelvas a moverte con confianza y reduzcas la probabilidad de recaídas. Si el dolor baja por la pierna, puede interesarte también lumbociática; si es más alto, entre los omóplatos, ver dolor en el omóplato.
Tres situaciones frecuentes
Me agaché a coger algo y me dio un tirón en la zona lumbar: es muy típico del dolor lumbar agudo. Calor, movimiento suave y, si hace falta, un antiinflamatorio unos días; suele mejorar en una o dos semanas.
Llevo meses con dolor lumbar que va y viene: es buen momento para un programa de ejercicio guiado; las pruebas de imagen rara vez aportan.
Me duele la zona lumbar derecha y además tengo fiebre o molestias al orinar: consulta al médico para descartar un problema renal.
Esta guía es informativa y no sustituye a una valoración individual: si el dolor persiste o te preocupa, consulta con tu médico o fisioterapeuta.
Dudas sobre el dolor lumbar
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿Cuánto dura un dolor lumbar?
La mayoría de los episodios agudos mejora en días o pocas semanas. Si dura más de tres meses se considera crónico y conviene un programa de ejercicio guiado.
¿Es mejor el reposo o moverse?
Moverse. El reposo en cama retrasa la recuperación; lo recomendable es mantener la actividad diaria en lo posible y aumentar poco a poco.
¿Frío o calor para el dolor lumbar?
En el dolor lumbar común suele ayudar más el calor local, 15–20 minutos. Si acabas de darte un golpe, el frío puede aliviar las primeras horas.
¿Qué es mejor para el dolor lumbar, el ibuprofeno o el paracetamol?
Las guías prefieren un antiinflamatorio como el ibuprofeno a dosis baja y pocos días, si no hay contraindicaciones; el paracetamol solo ha mostrado poca eficacia. Consúltalo con tu médico o farmacéutico.
¿Por qué me duele la zona lumbar al estar de pie?
Estar mucho tiempo de pie sin moverse sobrecarga la zona. Si además el dolor baja por las piernas al caminar y mejora al sentarte o inclinarte hacia delante, consulta: puede tratarse de una estenosis de canal.
Fuentes clínicas consultadas
- NICE · Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59)
- NHS · Back pain
- MedlinePlus · Lumbago agudo
- MedlinePlus · Lumbago crónico
- OMS · Guideline for non-surgical management of chronic primary low back pain in adults (2023)
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.