Qué es la lumbalgia
Es el dolor en la parte baja de la espalda. En la inmensa mayoría de los casos es «inespecífica»: no hay una lesión grave detrás, aunque el dolor sea intenso. Mejora en semanas con medidas sencillas, y el pronóstico es bueno si te mantienes activo. Más en dolor de espalda y artrosis lumbar.
Rutina básica de 6 ejercicios
- Puente de glúteo: tumbado con las rodillas dobladas, eleva la cadera y mantén 5 segundos; 10–12 repeticiones.
- Bird-dog: a cuatro apoyos, extiende un brazo y la pierna contraria sin arquear la espalda; 8–10 por lado.
- Plancha lateral o frontal: mantén 15–30 segundos, empezando con las rodillas apoyadas si hace falta.
- «Dead bug»: tumbado, baja el brazo y la pierna contrarios sin que la espalda se despegue del suelo.
- Elevaciones de talones y sentadillas parciales: fortalecen glúteos y piernas.
- Caminar: 20–30 minutos al día, a un ritmo cómodo.
Cómo progresar
- Empieza con una o dos series de pocas repeticiones, y aumenta cada semana.
- Una molestia leve que se calma en 24 horas es aceptable; si el dolor se dispara o se queda más de un día, reduce la carga.
- No hace falta que el dolor sea cero para entrenar.
- Añade peso (mancuernas, bandas) cuando domines los movimientos.
Plan de 4 semanas para empezar
Semana 1: caminar 15–20 minutos al día; 2 series de 8 repeticiones de puente, bird-dog y dead bug, con descanso de 30–60 s; movilidad suave (gato-camello, rodillas al pecho). Semana 2: camina 20–30 minutos; 3 series de 8–10 de los ejercicios, añadiendo plancha de rodillas (15–20 s). Semana 3: introduce sentadilla parcial y elevación de talones; plancha frontal o lateral de 20–30 s; puente con una pierna si lo toleras. Semana 4: añade carga ligera (mancuernas o bandas) y paseos más largos o un día de bici o natación.
Haz el programa 3 días por semana y camina el resto. El objetivo no es no tener dolor, sino recuperar confianza en el movimiento.
Qué evitar
- Guardar reposo en cama: retrasa la recuperación.
- Levantar mucho peso con la espalda redondeada sin técnica.
- Ejercicios con rebotes o movimientos bruscos de torsión en fase aguda.
- Los tratamientos pasivos como única estrategia: las guías NICE aconsejan ofrecer terapia manual solo como parte de un programa con ejercicio, y no recomiendan inyecciones ni acupuntura para el dolor lumbar persistente.
Cómo cambia el ejercicio según la fase del dolor
- Fase aguda (primeros días): mantente activo en lo posible, con movimientos suaves y paseos cortos; evita el reposo prolongado y los esfuerzos grandes.
- Fase subaguda (semanas 1–6): introduce estabilización y fortalecimiento progresivo y vuelve a las actividades habituales.
- Fase crónica (más de 12 semanas): programa de ejercicio regular con progresión de carga, que incluya fuerza, actividad aeróbica y, si te gusta, yoga o pilates; abordaje del estrés y el sueño.
Las guías NICE recomiendan combinar el ejercicio con enfoques psicológicos en el dolor persistente, cuando existen factores como el miedo al movimiento.
Tres situaciones frecuentes
Tengo un dolor lumbar agudo desde ayer: mantente activo con movimientos suaves, calor y analgesia si hace falta; evita el reposo en cama.
Tengo lumbalgia crónica y me da miedo moverme: empieza con caminar y ejercicios suaves, aumenta poco a poco y, si puedes, hazlo con un fisioterapeuta.
Trabajo cargando peso: aprende técnicas de levantamiento, fortalece el tronco y las piernas y haz pausas.
En una valoración de fisioterapia se te pregunta por tu historia y tus actividades, se explora el movimiento y la fuerza y se diseña un programa de ejercicio y hábitos adaptado a ti, con una progresión clara. Es la forma de aplicar de forma segura lo que aparece en esta guía.
Hábitos que ayudan
- Cambia de postura con frecuencia y levántate cada 30–45 minutos si trabajas sentado.
- Mantén un peso saludable.
- Duerme en una postura cómoda.
- Gestiona el estrés: tensa la musculatura y condiciona el dolor.
El miedo al movimiento y el dolor lumbar
El dolor lumbar sin causa grave se asocia a menudo a miedo a moverse y a evitar actividades, lo que debilita los músculos y perpetúa el dolor. Entender que la espalda es resistente, que el dolor no siempre indica daño y que moverse es seguro es una parte clave del tratamiento. Una exposición gradual a las actividades que se evitan, con el apoyo de un fisioterapeuta, suele dar buenos resultados. Las imágenes (radiografías o resonancias) con hallazgos «degenerativos» son muy frecuentes en personas sin dolor y no deben asustar.
Errores frecuentes
- Esperar a «estar bien» para empezar a moverse.
- Hacer ejercicios con mala técnica por prisa.
- Abandonar al notar dolor leve.
- Hacer solo un ejercicio «mágico».
- Depender de tratamientos pasivos sin cambiar hábitos.
- No variar: el cuerpo se adapta, hay que progresar.
Dudas sobre los ejercicios para la lumbalgia
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿Qué ejercicios son mejores para la lumbalgia?
No hay uno solo. Funcionan los que fortalecen el tronco y las piernas, la actividad aeróbica y los de movilidad; elige los que toleres y hagas con constancia.
¿Se puede hacer ejercicio con dolor?
Sí, siempre que el dolor sea tolerable y no empeore. Evita los movimientos que lo disparan.
¿Cuánto tarda en mejorar?
La mayoría mejora en pocas semanas. Si a las 6 semanas no hay mejoría, consulta.
¿Es mejor ir al fisioterapeuta?
Un fisioterapeuta puede adaptar el programa, enseñar la técnica y guiar la progresión. Es una buena opción si el dolor persiste.
¿Es bueno caminar con lumbalgia?
Sí, caminar es una de las actividades más recomendadas; empieza con 10–15 minutos y aumenta.
¿Qué hago si el dolor empeora con el ejercicio?
Reduce la carga o cambia el ejercicio; si el dolor es intenso o se irradia, consulta con un profesional.
Fuentes clínicas consultadas
- NICE · Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59)
- NHS · Back pain
- NHS · Strength and flexibility exercises
- NHS · Physical activity guidelines for adults aged 19 to 64
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.