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Fisioterapia · Guía informativa

Artrosis lumbar: qué es, por qué duele y cómo se aborda

La artrosis lumbar afecta al cartílago y a las articulaciones de la parte baja de la espalda, en particular a las pequeñas articulaciones posteriores de las vértebras, llamadas facetas. Puede coexistir con otros cambios degenerativos, como pérdida de agua y altura de los discos y formación de osteofitos; esos cambios no son todos sinónimos de artrosis. La Sociedad Española de Reumatología describe el dolor lumbar artrósico como mecánico: suele empeorar con el movimiento o la carga y mejorar al descansar. Esto no significa que convenga guardar reposo prolongado. SER: artrosis.

La pregunta clave para muchas personas es si esos cambios explican su dolor. No siempre. Las revisiones de imagen muestran signos degenerativos en una gran proporción de personas sin dolor de espalda, y la relación entre lo que se ve en una radiografía y lo que se siente es débil. Esta guía explica qué significa el diagnóstico, por qué a veces molesta estar de pie o caminar, qué es el síndrome facetario y qué papel tiene el ejercicio, sin sustituir una valoración individual.

Qué cambia en la columna lumbar con la artrosis

Con la edad, los discos intervertebrales contienen menos agua y se hacen más finos. Esa pérdida de altura hace que las facetas articulares reciban más carga; como ocurre en la rodilla o la cadera, su cartílago puede desgastarse y el hueso reacciona formando espolones. Los ligamentos amarillos, que recubren la parte posterior del canal, también pueden engrosarse. La American Academy of Orthopaedic Surgeons describe esta cadena como la causa más habitual de estrechamiento del canal lumbar. AAOS OrthoInfo: estenosis lumbar.

Estos cambios son muy frecuentes y avanzan lentamente. Una revisión sistemática publicada en 2015, con búsquedas hasta abril de 2014, reunió 33 estudios y 3.110 personas sin dolor de espalda. Estimó que los hallazgos degenerativos en los discos eran más frecuentes conforme aumentaba la edad: desde el 37 % a los 20 años hasta el 96 % a los 80. Son estimaciones sobre imágenes de personas sin síntomas, no una predicción de dolor ni de discapacidad. Los autores concluyen que muchos de estos hallazgos forman parte del envejecimiento normal y deben interpretarse junto con la situación clínica. Brinjikji et al., AJNR 2015.

Síntomas habituales y lo que no demuestra una radiografía

Los síntomas más citados son dolor lumbar de características mecánicas, rigidez y dificultad para mantener ciertas tareas. Una revisión de Atención Primaria sobre la clínica de la artrosis recuerda que el cuadro varía mucho entre personas y que no hay buena correlación entre la afectación radiológica y el dolor; en fases iniciales suelen aparecer episodios autolimitados. Atención Primaria: clínica de la artrosis.

En la práctica, esto significa que un informe que dice «cambios degenerativos» o «artrosis facetaria» describe la imagen, no confirma por sí solo el origen de cada molestia. El sueño, el estrés, la condición física y el tipo de trabajo también influyen en cómo se vive el dolor. Por eso, la valoración se centra en la historia, la exploración y la función, y no en la gravedad aparente de la imagen.

Dolor lumbar al estar de pie o al caminar: posibles explicaciones

Muchas personas con artrosis lumbar notan que estar mucho tiempo de pie, en una cola o cocinando, les cuesta más que caminar a ritmo variable o sentarse. Ese patrón es frecuente, pero puede corresponder a situaciones distintas, y conviene describirlo con detalle en lugar de suponer un origen concreto.

Lo que notasQué puede orientarQué conviene contar en consulta
Dolor en la zona lumbar al estar de pie, que cede al cambiar de posturaPatrón mecánico, con posible participación de facetas, discos o músculosCuánto tiempo toleras, qué postura alivia, si hay rigidez matinal
Dolor, pesadez u hormigueo en las piernas al caminar que mejora al sentarte o inclinarte hacia delantePosible estrechamiento del canal lumbarDistancia que caminas antes de parar y si apoyarte en un carro ayuda
Dolor en las pantorrillas al caminar que se va a los pocos minutos de pararTambién puede tener origen circulatorioCambios en la piel, heridas que no cicatrizan, tabaco o diabetes

La AAOS describe que, en la estenosis lumbar, los síntomas de las piernas suelen empeorar al caminar o estar de pie y aliviarse al sentarse o inclinarse. AAOS OrthoInfo: estenosis lumbar. El NHS explica, por su parte, que la enfermedad arterial periférica puede producir dolor en las piernas al caminar que desaparece tras unos minutos de reposo. NHS: enfermedad arterial periférica. La tabla ordena descripciones; no sirve para diagnosticarte.

Artrosis lumbar y síndrome facetario: conceptos relacionados, no sinónimos

Síndrome facetario es el nombre que se da al dolor lumbar que se atribuye a las articulaciones facetarias. Una revisión publicada en Journal of Pain Research señala que la artrosis de estas articulaciones es su forma más frecuente y recoge estimaciones según las cuales entre el 15 % y el 41 % de las personas con lumbalgia tendrían un componente facetario. Du et al., J Pain Res 2022.

La misma revisión subraya el límite importante: la historia, los patrones de dolor, la exploración y las pruebas de imagen pueden sugerir, pero no confirmar, que el dolor procede de las facetas. En contextos especializados se utilizan bloqueos diagnósticos con anestésico local. La guía NICE contempla valorar la denervación por radiofrecuencia en determinados casos de dolor lumbar crónico localizado, de intensidad moderada o grave, cuando el tratamiento no quirúrgico no ha funcionado y se sospecha un origen en estructuras inervadas por las ramas mediales. La intervención requiere una respuesta positiva a un bloqueo diagnóstico; la imagen de las facetas no es un requisito previo por sí sola. Son criterios de valoración especializada, no una indicación desde este artículo. NICE NG59: recomendaciones. Tener artrosis facetaria en una prueba, por tanto, no equivale a tener un síndrome facetario.

Cómo se valora

El diagnóstico de artrosis se basa en la historia clínica y la exploración; la SER indica que la radiografía simple es la prueba complementaria habitual y que otras técnicas no suelen ser necesarias salvo complicaciones. SER: artrosis. NICE, por su parte, recomienda no ofrecer pruebas de imagen de forma rutinaria en dolor lumbar en atención no especializada y reservarlas para cuando el resultado pueda cambiar el manejo. NICE NG59: recomendaciones.

Para preparar la consulta, sirve anotar durante una o dos semanas en qué momentos aparece el dolor, cuánto dura, qué lo alivia y qué actividad concreta te gustaría recuperar: por ejemplo, pasear 30 minutos con tu nieta, trabajar de pie en el mostrador o cargar la compra. Indica también medicación actual, otras enfermedades y si hay síntomas en las piernas.

Tratamiento: qué papel tienen el ejercicio y la fisioterapia

La artrosis no tiene cura; el objetivo es controlar el dolor, mantener la función y mejorar la calidad de vida. SER: artrosis. En dolor lumbar crónico inespecífico, una revisión Cochrane publicada en 2021, con datos de búsquedas hasta abril de 2018 y 249 ensayos encontró evidencia de certeza moderada de que el ejercicio probablemente reduce el dolor frente a no tratar o a la atención habitual; su efecto sobre la limitación funcional fue pequeño. Cochrane: ejercicio en lumbalgia crónica. Estos estudios no se limitaron a personas con artrosis lumbar confirmada. Es una estimación de grupo, no una garantía individual ni una prueba de que el ejercicio revierta los cambios de imagen.

NICE recomienda información adaptada para el autocuidado, animar a mantener la actividad habitual y considerar programas de ejercicio según preferencias y capacidades. Plantea la terapia manual solo dentro de un paquete que incluya ejercicio y desaconseja fajas, tracción, ultrasonidos, TENS o corrientes interferenciales para el dolor lumbar. NICE NG59: recomendaciones.

En fisioterapia, el trabajo suele combinar explicación del problema, dosificación de las actividades que más cuestan, ejercicios de movilidad y fuerza tolerables y pausas planificadas. Un ejemplo práctico: si estar de pie más de 15 minutos te obliga a parar, el profesional puede valorar contigo alternar el apoyo de un pie en un escalón bajo y estable, cambiar de tarea antes de que el dolor aumente y registrar si esa estrategia te permite prolongar la actividad. No existe una tabla de ejercicios válida para todas las personas; los medicamentos, si se necesitan, los debe indicar un profesional médico o farmacéutico.

Interrumpe un ejercicio y consulta si provoca dolor que irradia a la pierna, hormigueo o debilidad nuevos, o si las molestias aumentan claramente y no se calman en las horas siguientes.

Señales de alarma

Busca atención urgente si el dolor de espalda se acompaña de pérdida de sensibilidad alrededor de los genitales o el ano, dificultad para orinar, pérdida de control de la orina o las heces, alteraciones de la función sexual o dolor, debilidad u hormigueo en ambas piernas. Pueden indicar un síndrome de cola de caballo; en España, acude a urgencias o llama al 112. También requieren valoración inmediata el dolor tras un accidente importante y el dolor con dolor torácico. Solicita valoración urgente el mismo día si aparece fiebre o malestar general, o un dolor intenso que comienza de repente o empeora rápidamente. Pide cita pronto ante pérdida de peso sin explicación o dolor que empeora por la noche. NHS: dolor de espalda.

Preguntas frecuentes sobre la artrosis lumbar

¿La artrosis lumbar empeora siempre con los años?

Los cambios de imagen tienden a aumentar con la edad, pero eso no significa que el dolor o la limitación sigan la misma curva. Muchas personas alternan periodos tranquilos y otros con más molestias.

¿Tengo que dejar de caminar si me duele la espalda?

En general no se aconseja el reposo prolongado. Lo útil es encontrar una distancia y un ritmo tolerables, con pausas, y ajustarlos con un profesional si el dolor se dispara o aparecen síntomas en las piernas.

¿Puede afectar también al cuello?

Sí, la columna cervical es otra localización frecuente. Si te interesa esa zona, consulta nuestra guía sobre artrosis cervical.

¿Artrosis lumbar y lumbalgia son lo mismo?

No. Lumbalgia significa dolor en la zona lumbar y tiene muchas causas posibles, a menudo sin un origen evidente. La artrosis describe cambios en las articulaciones que pueden participar en ese dolor o ser un hallazgo sin relación con él.

Valoración en fisioterapia

Si el dolor limita tu actividad, una valoración en Fisioterapia en MediBilbao permite revisar tu caso y comentar opciones de ejercicio y autocuidado. Esta información es divulgativa y no sustituye el diagnóstico médico ni una exploración individual.

Fuentes consultadas

Consultadas inicialmente el 30/09/2026 y recontrastadas el 02/10/2026. SER se consulta mediante su folleto específico de artrosis lumbar, editado en 2017; sus pautas farmacológicas no se trasladan a este artículo. Las revisiones de imagen y ejercicio se recontrastaron mediante sus resúmenes científicos; no se atribuye lectura completa en esta nueva comprobación.