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Fisioterapia · Guía informativa

Corrientes en fisioterapia: qué son TENS, EMS e interferenciales y qué pueden aportar

Las corrientes en fisioterapia son aplicaciones de electricidad de baja intensidad a través de electrodos colocados sobre la piel. Bajo ese nombre se agrupan técnicas con fines distintos: el TENS busca aliviar el dolor, la electroestimulación neuromuscular (EMS o NMES) provoca contracciones musculares y las corrientes interferenciales se usan sobre todo como analgesia. No son intercambiables y no tienen la misma evidencia.

La respuesta corta es que algunas corrientes pueden reducir el dolor mientras se aplican o poco después, y que la electroestimulación puede ayudar a activar un músculo cuando el ejercicio convencional resulta difícil. Sin embargo, varias guías clínicas desaconsejan usarlas de forma rutinaria en problemas frecuentes como el dolor lumbar o la artrosis. Por eso conviene entenderlas como un posible complemento, nunca como el eje del tratamiento.

Esta guía explica las corrientes en fisioterapia como información general. MediBilbao Salud todavía no ofrece electroterapia; las modalidades descritas no se presentan como tratamientos disponibles en el centro.

Qué es la electroterapia y por qué se usa

La electroterapia forma parte de los llamados agentes electrofísicos: recursos que aplican energía (eléctrica, térmica, sonora o luminosa) sobre los tejidos. En el caso de las corrientes, un aparato genera impulsos que atraviesan la piel entre dos o más electrodos. Cambiando parámetros como la frecuencia, la duración del impulso o la intensidad se obtiene una sensación de hormigueo, una contracción muscular o ambas.

El objetivo depende del problema. En una persona con dolor, la corriente puede usarse para modular la percepción dolorosa y facilitar que se mueva. En alguien con un músculo inhibido tras una lesión o una operación, la estimulación puede ayudar a que ese músculo vuelva a contraerse. Lo importante es que el profesional explique qué persigue con la técnica y cómo va a comprobar si funciona, por ejemplo midiendo el dolor al realizar una tarea concreta.

Tipos de corrientes más utilizadas

ModalidadObjetivo habitualSensación esperableEvidencia en resumen
TENSAlivio del dolorHormigueo fuerte pero no dolorosoAlivio durante o justo después de la aplicación; calidad variable según el tipo de dolor
EMS o NMESContracción y fuerza muscularContracción visible, a veces intensaMejora modesta de fuerza en personas que no pueden hacer ejercicio convencional
Corrientes interferencialesAlivio del dolor musculoesqueléticoHormigueo profundo y difusoMejor que placebo en pocos estudios; no supera a otros tratamientos

TENS: estimulación nerviosa eléctrica transcutánea

El TENS utiliza un aparato pequeño con electrodos adhesivos. El NHS lo describe como un tratamiento que da un alivio temporal del dolor y explica que se ajusta hasta notar un hormigueo que no debe ser doloroso. Se cree que actúa interfiriendo en la transmisión de las señales de dolor y favoreciendo la liberación de sustancias analgésicas propias del organismo, y el propio NHS advierte de que no funciona en todas las personas. NHS: TENS.

Cleveland Clinic añade que el alivio suele notarse durante la sesión y que su duración posterior varía: algunas personas refieren mejoría durante horas y otras notan que el dolor vuelve al apagar el aparato. Cleveland Clinic: TENS.

EMS o NMES: electroestimulación neuromuscular

La electroestimulación neuromuscular busca que el músculo se contraiga. Se ha estudiado, por ejemplo, en personas con enfermedades avanzadas que no pueden realizar ejercicio de cuerpo completo. Una revisión Cochrane con 18 estudios encontró una mejora de la fuerza del cuádriceps frente a control, aunque con evidencia de calidad baja, y los autores la plantean como una opción dentro de programas de rehabilitación, no como sustituto del entrenamiento. Cochrane: NMES en debilidad muscular.

En la práctica, la electroestimulación puede tener sentido cuando un músculo cuesta mucho de activar voluntariamente. En cuanto la persona puede contraerlo por sí misma, el ejercicio progresivo suele ser la herramienta principal.

Corrientes interferenciales

Las corrientes interferenciales cruzan dos corrientes de frecuencia media para producir un efecto en los tejidos. Un metanálisis de 2022 sobre dolor musculoesquelético concluyó que, aplicadas solas, eran mejores que un placebo al alta, pero advirtió de que había pocos estudios. Añadidas a un tratamiento estándar no mostraron diferencias, y tampoco superaron a otras intervenciones como el TENS o el frío. Am J Phys Med Rehabil: corrientes interferenciales.

Qué dice la evidencia sin exagerar

El estudio más amplio sobre TENS reunió 381 ensayos y encontró que el dolor era menor durante o inmediatamente después de la aplicación que con un placebo, con evidencia de certeza moderada y sin efectos adversos graves registrados. Los datos sobre efectos adversos se notificaron de forma incompleta, por lo que no se puede concluir que cualquier aplicación sea segura. Los propios autores rebajaron la confianza por el pequeño tamaño de muchos ensayos. BMJ Open: metanálisis meta-TENS.

En dolor crónico, en cambio, una revisión global de revisiones Cochrane calificó la evidencia disponible como de calidad muy baja, con estudios pequeños y limitaciones metodológicas importantes, y no pudo extraer conclusiones firmes sobre discapacidad, calidad de vida o consumo de analgésicos. Cochrane: TENS en dolor crónico.

La lectura honesta es que la corriente puede aliviar mientras se usa, pero ese efecto no equivale a resolver la causa del dolor ni a mejorar la función a largo plazo. Si se utiliza, tiene sentido cuando facilita otra cosa: moverse con menos molestia, dormir mejor una temporada o tolerar un programa de ejercicios.

Lo que desaconsejan las guías clínicas

Las guías del NICE, el organismo británico que evalúa intervenciones sanitarias, son especialmente claras en tres situaciones frecuentes:

  • Dolor lumbar con o sin ciática: no recomienda ofrecer TENS, PENS ni corrientes interferenciales. NICE NG59: dolor lumbar y ciática.
  • Dolor crónico primario, como algunos dolores musculoesqueléticos persistentes sin otra causa que los explique: no recomienda TENS ni interferenciales por falta de evidencia de beneficio. NICE NG193: dolor crónico.
  • Artrosis: no recomienda TENS, corrientes interferenciales ni electroestimulación neuromuscular, junto a otras técnicas como ultrasonido o láser, por evidencia insuficiente. En cambio, sitúa el ejercicio terapéutico y el control del peso cuando procede como tratamientos centrales. NICE NG226: artrosis.

Esto no significa que las corrientes sean peligrosas ni que nunca puedan ayudar a una persona concreta. Significa que no deberían ocupar el lugar del ejercicio, la educación sobre el problema y la valoración clínica. Si tu dolor es lumbar, puede interesarte leer sobre ejercicios para la ciática, siempre adaptados a tu caso.

Contraindicaciones y precauciones

Una guía canadiense sobre contraindicaciones de los agentes electrofísicos recoge que la estimulación eléctrica no debe aplicarse en zonas donde pueda alterar dispositivos electrónicos implantados, como marcapasos, ni sobre la zona lumbar o el abdomen durante el embarazo. Tampoco sobre tumores conocidos o sospechados, trombosis venosa profunda activa, tejidos que sangran o están infectados, piel dañada, zonas recién irradiadas, la parte anterior del cuello o los ojos. Physiotherapy Canada: contraindicaciones de agentes electrofísicos.

La misma guía añade matices por modalidad. El TENS no debe aplicarse en zonas con la sensibilidad alterada ni en personas que no puedan comunicar con fiabilidad lo que sienten. La electroestimulación neuromuscular se evita durante el embarazo y en zonas inestables por una cirugía reciente, una fractura o osteoporosis.

El NHS, en su información para el público, indica no usar TENS si se tiene epilepsia o marcapasos, ni durante el embarazo salvo indicación de la matrona o el médico, y no aplicarlo sobre piel irritada, rota, infectada o sin sensibilidad, ni al dormir, conducir o en la ducha. NHS: precauciones con TENS. La excepción del embarazo tiene sentido porque el TENS se utiliza a veces en el dolor del parto, pero debe decidirlo el equipo que atiende a la mujer.

Antes de cualquier aplicación, informa de implantes, embarazo, enfermedades cardiacas, epilepsia, alteraciones de la sensibilidad, problemas de piel o tratamientos oncológicos. Durante la sesión, avisa si notas quemazón, dolor intenso, mareo o malestar.

Qué preguntar antes de una sesión con corrientes

Unas pocas preguntas ayudan a saber si la técnica tiene un propósito claro en tu caso:

  • ¿Qué tipo de corriente se va a usar y con qué objetivo concreto?
  • ¿Cómo sabremos si está funcionando y cuándo dejaremos de usarla?
  • ¿Qué papel tiene el ejercicio en el plan y cuándo empezará?
  • ¿Hay algo en mi historia clínica que la contraindique?

Si la respuesta a la primera pregunta es vaga, o la corriente parece ser todo el tratamiento, es razonable pedir más explicaciones. Una buena señal es que la técnica se integre en un plan con metas funcionales: subir escaleras, volver a correr, trabajar sentado sin dolor.

Aparatos de electroestimulación en casa

Existen aparatos de TENS y de electroestimulación de venta libre. El NHS recomienda consultar antes con un profesional para confirmar que es seguro y comprobar que el aparato lleva el marcado CE o UKCA, además de leer el prospecto. Un profesional puede orientar sobre la colocación de los electrodos y alternativas si la piel reacciona a los adhesivos.

No uses un aparato doméstico para aliviar un dolor cuya causa desconoces, ni lo emplees para aplazar una consulta. Si notas picor, enrojecimiento o irritación bajo los electrodos, apágalo y retíralos.

Cuándo consultar antes que buscar una corriente

Un dolor musculoesquelético común puede valorarse en consulta ordinaria, pero algunas señales requieren otra prioridad. Busca atención médica urgente si el dolor se acompaña de fiebre o mal estado general, empeora rápidamente o aparece pérdida de fuerza progresiva.

Si tienes dolor de espalda con dificultad nueva para orinar o pérdida de control de orina o heces, pérdida de sensibilidad alrededor de genitales o ano, debilidad o adormecimiento en ambas piernas, dolor torácico o dolor iniciado tras un accidente grave, acude a urgencias de inmediato. En España, llama al 112 ante una emergencia; no esperes a una sesión de corrientes. NHS: señales de alarma del dolor de espalda.

Preguntas frecuentes sobre las corrientes en fisioterapia

¿Una corriente más intensa funciona mejor?

No necesariamente. En el TENS se busca un hormigueo claro y cómodo, no doloroso. En la electroestimulación la intensidad se ajusta para lograr una contracción útil y tolerable. Subir la intensidad por encima de lo tolerable aumenta el riesgo de molestias en la piel sin garantía de más beneficio.

¿La electroestimulación sustituye al gimnasio?

No. La electroestimulación puede ayudar a activar un músculo cuando moverlo es difícil, pero la revisión Cochrane la sitúa como complemento de la rehabilitación. El ejercicio aporta además beneficios cardiovasculares, de coordinación y de confianza que una corriente no reproduce.

¿Son lo mismo el TENS y la electroestimulación muscular?

No. El TENS se ajusta para producir una sensación de hormigueo con fines analgésicos, mientras que la electroestimulación neuromuscular busca que el músculo se contraiga. Algunos aparatos incluyen ambos programas, lo que contribuye a la confusión.

¿Tiene efectos secundarios?

Suelen ser leves: irritación o alergia al adhesivo, sensaciones desagradables y, de forma rara, quemaduras bajo los electrodos. Cleveland Clinic recomienda consultar si aparece erupción, picor, mareo, dolor de cabeza o náuseas.

Alcance de esta guía

Esta guía explica las corrientes en fisioterapia como información general. MediBilbao Salud todavía no ofrece electroterapia; las modalidades descritas no se presentan como tratamientos disponibles en el centro.

El contenido permite conocer la técnica y sus límites, pero no prescribe un tratamiento individual ni una pauta de sesiones. Las decisiones sobre diagnóstico y tratamiento corresponden al equipo sanitario que conoce tu situación.