Qué consiguen estos ejercicios
Cuando estrechamos la salida del aire (con los labios o una pajita), parte de la presión vuelve hacia la laringe. Esto ayuda a que las cuerdas vocales vibren con menos golpe entre ellas y con menos esfuerzo de los músculos del cuello. Por eso se usan en logopedia tanto para recuperar una voz cansada como antes y después de una cirugía.
Postura y respiración
Siéntate o ponte de pie con la espalda recta, hombros sueltos y mandíbula relajada. Respira por la nariz, notando que se mueve el abdomen más que los hombros. Suelta el aire despacio por la boca, como si empañaras un cristal, 4–5 veces.
Fonación con pajita
Coloca una pajita entre los labios y emite un sonido suave «uuu» a través de ella, como un soplido sonoro, durante 5–10 segundos. Después haz deslizamientos suaves de grave a agudo y vuelta, sin forzar los extremos.
Una variante útil es poner la pajita en un vaso con 2–3 cm de agua y hacer burbujas sonoras. Repite 5–10 veces.
Vibración de labios
Con los labios sueltos, haz vibrar el aire como un motor («brrr») con voz suave. Si cuesta, apoya los dedos en las mejillas. Mantén 5 segundos y repite, luego añade pequeñas subidas y bajadas de tono.
Zumbido y voz resonante
Con la boca cerrada y los dientes separados, emite «mmm» como si dijeras «ajá». Debes notar cosquilleo en labios y nariz, no tensión en la garganta. Después pasa a palabras con «m» («mamá», «mimo», «mano») manteniendo esa sensación.
Relajación de cuello y mandíbula
Gira la cabeza despacio hacia cada lado, inclina la oreja hacia el hombro, deja caer la mandíbula y masajea con suavidad los músculos de las mejillas y bajo la mandíbula. Un bostezo con suspiro descendente («haaa» de agudo a grave) ayuda a soltar la laringe.
Cuánto y cuándo practicar
- 3–4 tandas al día de 3–5 minutos, mejor que una sesión larga.
- Siempre con volumen suave y sin dolor.
- Para si la voz se cansa más, aparece dolor o la ronquera empeora.
- En una lesión diagnosticada (nódulos, pólipo, parálisis, posoperatorio), sigue el programa que te paute el logopeda: puede incluir ejercicios distintos o prohibir algunos en ciertas fases.


Dudas sobre ejercicios para cuerdas vocales dañadas
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿Qué ejercicio es mejor para recuperar las cuerdas vocales?
Para la mayoría, la fonación con pajita o la vibración de labios, porque reducen el esfuerzo y el impacto entre las cuerdas.
¿Puedo hacerlos si tengo las cuerdas vocales inflamadas?
En los primeros días de una laringitis prima el descanso relativo. Cuando la voz empieza a volver, los ejercicios suaves ayudan, sin dolor y en tandas cortas.
¿Cuánto tardan en hacer efecto?
La sensación de voz más fácil suele notarse en días; recuperar una lesión lleva semanas y depende de la causa.
¿Los ejercicios curan los nódulos?
La terapia de voz es el tratamiento de primera línea de los nódulos, pero debe pautarla un logopeda tras explorar la laringe.
¿Sirven después de una operación de cuerdas vocales?
Sí, forman parte de la rehabilitación, pero se empiezan cuando lo indica el cirujano y con un programa adaptado.

MediBilbao Salud
La voz y la garganta necesitan una mirada completa
La revisión de oído, nariz, garganta y laringe ayuda a diferenciar sobrecarga, irritación y causas que necesitan otro abordaje.
Si nos cuentas desde cuándo ocurre, qué lo desencadena y qué has probado, podremos orientarte sobre el siguiente paso.
Fuentes clínicas consultadas
- NIDCD · Taking care of your voice
- AAO-HNS · Clinical Practice Guideline: Hoarseness (Dysphonia), 2018
- Titze IR · Voice training and therapy with a semi-occluded vocal tract (J Speech Lang Hear Res, 2006)
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.

