Qué es una contractura cervical
Los músculos del cuello (trapecio, elevador de la escápula, esplenio, esternocleidomastoideo y otros) sostienen la cabeza durante todo el día. Cuando se sobrecargan, pueden quedarse tensos, con un punto doloroso («nudo») y limitación del giro o de la inclinación.
Es lo que se conoce como contractura o tortícolis muscular. Se distingue de las lesiones del disco o de las raíces nerviosas, que dan además dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza en el brazo.
Síntomas típicos
- Dolor y rigidez en la zona lateral o posterior del cuello, a menudo con un punto muy sensible.
- Dificultad para girar la cabeza hacia un lado o inclinarla.
- Dolor que puede subir hacia la nuca y provocar dolor de cabeza tensional, o bajar hacia el hombro.
- Peor al amanecer o tras una postura mantenida.
Los músculos implicados se describen en la guía de músculos del cuello.
Por qué aparece
- Postura mantenida: pantalla del ordenador o del móvil, lectura, conducción.
- Dormir con una almohada inadecuada o en mala posición.
- Estrés y tensión emocional, que elevan el tono de la musculatura del cuello y los hombros.
- Movimientos bruscos, esfuerzos o frío.
- Falta de actividad física o debilidad de los músculos que sostienen el cuello.
Qué hacer para aliviarla
- Calor local: una bolsa de agua caliente o una ducha templada durante 15–20 minutos suele relajar el músculo.
- Mantente activo: las guías recomiendan seguir con la actividad normal y movimientos suaves, en lugar de reposo estricto.
- Movilidad suave: giros e inclinaciones lentas del cuello, sin llegar al dolor intenso, varias veces al día.
- Analgésicos o antiinflamatorios: pueden aliviar unos días si el médico o el farmacéutico los consideran adecuados.
- Masaje o automasaje con las manos o con una pelota, con presión suave.
- Evita el collarín salvo indicación médica: inmoviliza y retrasa la recuperación.
Si el dolor se debe a una contractura de otro grupo muscular, mira también la guía de contractura muscular.
Ejercicios suaves y prevención
- Inclinar la cabeza hacia un hombro con suavidad y mantener 20–30 segundos, sin rebotar.
- Giros lentos de la cabeza a cada lado.
- Elevar los hombros y dejarlos caer, o círculos de hombros hacia atrás.
- Retracción del mentón (llevar la barbilla hacia atrás como para hacer papada), manteniendo unos segundos.
- Pausas cada 30–45 minutos si trabajas con pantalla, con la pantalla a la altura de los ojos.
- Ejercicio regular y fortalecimiento del cuello y de la parte alta de la espalda.
Cuánto dura y cuándo ir al fisioterapeuta
La mayoría de las contracturas mejoran en 3–7 días. Si a las dos semanas no hay mejoría, si se repiten con frecuencia o si limitan tu trabajo, conviene que te valore un fisioterapeuta: puede tratar la tensión muscular y corregir los factores que la mantienen (postura, ergonomía, debilidad).
Si aparece hormigueo o dolor que baja por el brazo, pérdida de fuerza o mareo, la valoración debe ser médica.
Dudas sobre la contractura cervical
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿Es mejor calor o frío en una contractura?
El calor suele ser más cómodo y relaja el músculo. El frío puede aliviar tras un golpe o si hay inflamación. Usa el que te resulte más agradable.
¿Puede una contractura cervical causar mareos o dolor de cabeza?
Puede provocar dolor de cabeza tensional. Un mareo importante o un dolor de cabeza intenso y repentino requieren valoración médica.
¿Cuánto tarda en pasar?
Normalmente entre 3 y 7 días. Si dura más de dos semanas, conviene consultar.
¿Sirve la almohada cervical?
Una almohada cómoda que mantenga el cuello alineado ayuda; no hay una única forma ideal para todos.
¿Cuándo es una hernia y no una contractura?
Si el dolor se irradia por el brazo con hormigueo o debilidad, puede estar implicada una raíz nerviosa y hay que valorarlo.
Fuentes clínicas consultadas
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.