Qué ocurre cuando empatizamos
La neurocientífica Tania Singer y la investigadora Olga Klimecki describen la empatía como la capacidad de compartir los sentimientos de otra persona, tanto los positivos como los negativos. Un rasgo esencial es que, al empatizar, sentimos con el otro sin confundirnos con él: sabemos que la emoción que resuena en nosotros pertenece a otra persona. Singer y Klimecki (Current Biology): empatía y compasión.
Cuando esa distinción entre uno mismo y el otro no está presente, hablan de contagio emocional, un precursor de la empatía que ya aparece en los bebés. Es lo que ocurre cuando un llanto provoca otros llantos en una sala. En la vida adulta también nos contagiamos del nerviosismo o la alegría de un grupo sin que eso suponga comprender qué le pasa a cada persona.
Tipos de empatía
La investigación no usa una única clasificación, pero hay tres ideas que aparecen de forma constante. Distinguirlas ayuda a entender por qué alguien puede ser muy bueno en una y tener dificultades en otra.
Empatía cognitiva o toma de perspectiva
Consiste en entender cómo ve una situación la otra persona: qué piensa, qué intenciones tiene o por qué puede sentirse así. Singer y Klimecki la relacionan con la mentalización o teoría de la mente, que nos permite comprender que alguien puede ver las cosas de forma distinta a nosotros. Se puede entender perfectamente la preocupación de un compañero sin sentirla con la misma intensidad.
Empatía afectiva o emocional
Es la resonancia emocional: notar en uno mismo algo de la tristeza, la tensión o la alegría del otro. Greater Good pone el ejemplo de sentir estrés al percibir la ansiedad de alguien. Esta resonancia nos acerca a la experiencia ajena, pero también puede resultar abrumadora cuando el sufrimiento es intenso o continuado.
Preocupación empática o compasión
Es el paso de sentir con el otro a desear su bienestar y, cuando es posible, actuar para ayudar. Greater Good señala que la empatía no conduce automáticamente a ayudar, aunque puede ser un primer paso hacia la acción compasiva.
| Concepto | Qué implica | Ejemplo cotidiano |
|---|---|---|
| Contagio emocional | Contagiarse de una emoción sin distinguir de quién es | Ponerse nervioso en una sala tensa sin saber por qué |
| Empatía cognitiva | Entender la perspectiva del otro | Comprender por qué a tu hermano le preocupa una entrevista |
| Empatía afectiva | Resonar con lo que siente | Notar un nudo en el estómago al escuchar su preocupación |
| Compasión | Sentir cuidado y deseo de ayudar | Ofrecerte a repasar la entrevista con él |
Cuando empatizar desgasta
Compartir repetidamente el sufrimiento ajeno tiene un coste. En un estudio de entrenamiento, Klimecki y colaboradores observaron que practicar la resonancia empática ante vídeos de sufrimiento aumentaba el afecto negativo de los participantes, mientras que un entrenamiento posterior en compasión lo reducía y aumentaba el afecto positivo. Los autores plantean que compartir en exceso las emociones negativas de otros puede ser una fuente de agotamiento y que la compasión podría funcionar como una forma de afrontarlo. Klimecki y cols. (SCAN): entrenamiento en empatía y compasión.
Esto es relevante para quienes cuidan a un familiar, trabajan en profesiones sanitarias o educativas o son la persona a la que todos acuden. Sentirse vacío, irritable o con ganas de alejarse de quien sufre no significa haber dejado de querer, sino que la carga emocional puede estar superando los recursos disponibles. Si te reconoces en esa situación, la guía sobre burnout puede ayudarte a ordenar lo que te ocurre.
Los límites de la empatía
La empatía es valiosa, pero no es un criterio moral infalible. Greater Good recoge varias limitaciones descritas por la investigación: tiende a favorecer a quienes percibimos como parte de nuestro grupo, puede ser aprovechada por personas con intenciones dañinas y puede llevar a descuidar las propias necesidades.
En la vida diaria, esto se traduce en situaciones muy concretas. Comprender por qué un amigo llega siempre tarde no te obliga a aceptarlo sin decir nada. Entender el dolor de alguien que te ha tratado mal no implica tener que seguir cerca. Puedes reconocer la emoción del otro y, a la vez, mantener una decisión. La guía sobre poner límites sin culpa desarrolla esta idea.
Cómo se nota la empatía en una conversación
Más que una cualidad que se tiene o no, la empatía se expresa en conductas observables. Algunas que suelen ayudar:
- Preguntar antes de suponer: «¿Cómo lo estás viviendo?» abre más que «Ya sé cómo te sientes».
- Resumir lo que has entendido y comprobarlo: «Te ha dolido más el tono que la decisión, ¿es así?».
- Reconocer la emoción sin corregirla de inmediato, aunque tú lo habrías vivido de otra manera.
- Aguantar un silencio sin llenarlo con consejos o con una historia propia.
Ninguna de estas conductas exige compartir la misma opinión. Se puede validar que alguien está enfadado y seguir en desacuerdo con lo que propone.
Antes de concluir que alguien no tiene empatía
Es frecuente acusar a otra persona de falta de empatía en medio de un conflicto. A veces esa persona sí entiende lo que ocurre, pero lo expresa de otra forma; otras veces está desbordada por su propio malestar; y otras tiene dificultades para identificar emociones, como ocurre en la alexitimia.
En el caso del autismo, conviene no equiparar las diferencias en la comunicación social con una falta de empatía. Parte de la investigación reciente estudia si los malentendidos surgen de la diferencia entre formas de comunicarse más que de un déficit de una de las partes; los resultados no son uniformes y el debate sigue abierto. Nature Human Behaviour: transmisión de información entre personas autistas y no autistas.
En clínica, la falta de empatía aparece dentro de descripciones más amplias. Por ejemplo, la CIE-11 incluye la despreocupación por los derechos y sentimientos de los demás en uno de sus dominios de rasgos de personalidad, la disocialidad, que solo se valora como parte de una evaluación completa. Bach y First (BMC Psychiatry): dominios de rasgos en la CIE-11. Una conducta aislada, por dolorosa que sea, no basta para poner una etiqueta.
Preguntas frecuentes sobre la empatía
¿La empatía se puede aprender?
Greater Good recoge que puede desarrollarse y que quienes creen que es modificable dedican más esfuerzo a ser empáticos. La escucha atenta, la curiosidad por otras perspectivas y la práctica en conversaciones reales son vías habituales.
¿Ser muy empático te hace más vulnerable?
Una resonancia emocional intensa sin descanso ni límites puede aumentar el desgaste. No es un defecto, pero conviene aprender a cuidar la propia energía y a distinguir entre acompañar y cargar con el problema del otro.
¿Hay que sentir lo mismo que el otro para poder ayudarle?
No. Entender su situación y desear su bienestar puede bastar para acompañar. En el estudio de Klimecki y colaboradores, el entrenamiento en compasión se asoció a más afecto positivo sin necesidad de absorber el malestar ajeno.
¿Ser empático obliga a perdonar?
No. La empatía ayuda a comprender, pero perdonar, reconciliarse o mantener una relación son decisiones distintas que dependen también de tu seguridad y tu bienestar.
Orientación psicológica en MediBilbao
Si la carga emocional de cuidar a otros o las dificultades para conectar con los demás te están afectando, puedes consultar la página de Psicología en MediBilbao para conocer las opciones de atención. Esta información es general y no sustituye una valoración individual.
Fuentes consultadas
Consultadas el 30/09/2026.
- Greater Good Science Center, UC Berkeley: Empathy definition
- Singer T, Klimecki OM. Current Biology 2014: Empathy and compassion
- Klimecki OM y cols. Social Cognitive and Affective Neuroscience 2014: Differential pattern of functional brain plasticity after compassion and empathy training
- Nature Human Behaviour 2025: Information transfer within and between autistic and non-autistic people
- Bach B, First MB. BMC Psychiatry 2018: Application of the ICD-11 classification of personality disorders