Qué ocurre dentro de la articulación
En una articulación sana, el cartílago es un tejido liso que permite que los huesos se deslicen sin fricción. El NHS explica que las articulaciones soportan de forma continua pequeños daños que el organismo repara; en la artrosis, ese equilibrio se pierde, el cartílago se desgasta, pueden formarse crecimientos óseos en los bordes y la zona puede inflamarse. NHS: artrosis.
Por eso hoy se entiende como una enfermedad de toda la articulación y no solo como un «desgaste» mecánico. Los músculos que la rodean también se ven afectados: cuando duele, se tiende a moverla menos, los músculos pierden fuerza y la articulación queda menos protegida. Romper ese círculo es uno de los objetivos del tratamiento.
Cuántas personas tiene artrosis
Según la OMS, en 2019 alrededor de 528 millones de personas en el mundo tenían artrosis, más del doble que en 1990. Cerca del 73 % tenía más de 55 años y alrededor del 60 % eran mujeres. La rodilla es la articulación afectada con más frecuencia, seguida de la mano y la cadera. El aumento se relaciona con el envejecimiento de la población y con el crecimiento de la obesidad y de las lesiones articulares.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas principales son el dolor y la rigidez, con dificultad para mover la articulación. El NHS añade otros signos:
- Dolor que aumenta con el uso de la articulación y mejora con el reposo, aunque en fases avanzadas puede aparecer también en reposo o por la noche.
- Rigidez al empezar a moverse tras un rato quieto, que suele durar poco.
- Articulaciones algo más grandes o con bultos.
- Sensación o ruido de roce al moverlas.
- Menor rango de movimiento y pérdida de fuerza muscular.
Los síntomas pueden ir y venir en brotes, relacionados con la actividad, y en otras personas son más continuos. La intensidad varía mucho de una persona a otra y entre articulaciones de la misma persona. NHS: síntomas de la artrosis.
Cómo se manifiesta según la articulación
Rodilla
La artrosis de rodilla suele doler al caminar, sobre todo al subir o bajar escaleras o cuestas. A veces la rodilla parece «fallar» o cuesta estirarla del todo. Si no se debe a una lesión previa, con el tiempo es frecuente que se afecten ambas rodillas.
Cadera
Es habitual la dificultad para ponerse los calcetines o los zapatos o para entrar y salir del coche. El dolor se nota a menudo en la ingle o en la cara externa de la cadera.
Manos
La artrosis de manos afecta sobre todo a las articulaciones más cercanas a las uñas, a las articulaciones medias de los dedos y a la base del pulgar. Los dedos pueden estar rígidos, doloridos e hinchados y desarrollar bultos; con el tiempo el dolor puede disminuir, aunque los bultos persistan. Cuando afecta a la base del pulgar, como en la rizartrosis, cuesta escribir, abrir tarros o girar llaves.
La Sociedad Española de Reumatología indica que la artrosis de manos suele empezar entre los 40 y los 50 años, es más frecuente en mujeres y combina factores hereditarios, muy marcados en las articulaciones de las puntas de los dedos, con factores ambientales como los trabajos manuales repetitivos o una fractura previa. SER Inforeuma: artrosis de manos.
Columna
En la columna, la artrosis puede afectar a las articulaciones entre vértebras y producir dolor y rigidez; la guía de artrosis lumbar aborda esa región. En el cuello se estudia de forma específica en la guía sobre artrosis cervical.
Factores de riesgo
La OMS y el NHS coinciden en varios factores que aumentan el riesgo:
- Edad: el riesgo crece con los años y el inicio suele situarse alrededor de los 50.
- Sexo femenino.
- Lesiones articulares previas, como fracturas, lesiones de ligamentos o sobrecargas repetidas en el deporte o el trabajo.
- Sobrepeso y obesidad, sobre todo para rodilla y cadera, por la carga y por factores metabólicos e inflamatorios.
- Otras enfermedades articulares previas, como la artritis reumatoide o la gota.
- Antecedentes familiares.
Tener uno o varios factores no significa que vaya a aparecer la artrosis, pero ayuda a entender por qué algunas medidas, como mantener la fuerza muscular o un peso saludable, tienen sentido para prevenirla y frenar su avance.
Cómo se diagnostica
La guía británica NICE propone que la artrosis puede diagnosticarse clínicamente, sin pruebas de imagen, en personas de 45 años o más con dolor articular relacionado con la actividad y sin rigidez matutina o con rigidez que no dura más de 30 minutos. Desaconseja usar radiografías de forma rutinaria salvo que haya rasgos atípicos o se sospeche otra enfermedad. NICE NG226: artrosis.
El NHS señala que una rigidez matutina prolongada puede orientar hacia otras enfermedades, como la artritis reumatoide, y que las radiografías o los análisis se usan sobre todo para descartar otras causas. En otras palabras, lo más importante es la historia clínica y la exploración. Una radiografía con «desgaste» no explica por sí sola cuánto duele ni qué puede hacer la persona.
Tratamiento: qué tiene más respaldo
La artrosis no se cura, pero sus síntomas pueden mejorar y, según el NHS, no necesariamente empeora con el tiempo. La guía NICE sitúa como tratamientos centrales el ejercicio terapéutico adaptado a cada persona y el control del peso cuando hay sobrepeso, junto con información y apoyo.
Sobre el ejercicio, NICE aconseja ofrecerlo a todas las personas con artrosis, combinando fortalecimiento de los músculos de la zona y ejercicio aeróbico general, y advierte de que el dolor puede aumentar al empezar sin que eso signifique que se esté dañando la articulación. La constancia a largo plazo es lo que más beneficio aporta. Sobre el peso, explica que cualquier pérdida ayuda y que perder un 10 % del peso suele ser más beneficioso que perder un 5 %.
| Medida | Qué papel tiene |
|---|---|
| Ejercicio terapéutico | Base del tratamiento: fuerza, movilidad y condición física |
| Control del peso | Reduce dolor y mejora la función en personas con sobrepeso |
| Información y autocuidado | Ayuda a dosificar la actividad y manejar los brotes |
| Ayudas técnicas | Bastón, calzado o adaptaciones cuando el ejercicio solo no basta |
| Medicamentos e infiltraciones | Complementos para el dolor que decide el médico |
| Cirugía de sustitución | Para casos graves cuando lo anterior no funciona |
La medicación la decide el médico según cada caso, y las recomendaciones no son idénticas entre guías. NICE, por ejemplo, no recomienda ofrecer paracetamol de rutina y desaconseja ofrecer glucosamina, mientras que la información para pacientes de la Sociedad Española de Reumatología menciona el paracetamol como punto de partida y el condroitín sulfato en la artrosis de manos. La OMS indica que la mayoría de las directrices consideran ineficaces los opioides, la glucosamina y los viscosuplementos y que no hay pruebas suficientes para el tratamiento con células madre. Consulta con tu médico antes de tomar cualquier fármaco o suplemento.
Las infiltraciones de corticoides pueden considerarse cuando otros tratamientos no funcionan o para facilitar el ejercicio, con un alivio de corta duración según NICE. La cirugía de sustitución articular se plantea en cadera, rodilla u hombro cuando los síntomas afectan mucho a la calidad de vida y el tratamiento no quirúrgico no es eficaz o no es adecuado.
Cómo convivir con la artrosis en el día a día
Algunas pautas generales ayudan a muchas personas:
- Repartir las tareas exigentes a lo largo del día en lugar de concentrarlas.
- Mantener actividad regular aunque haya molestias leves, ajustando la intensidad en los brotes en vez de dejar de moverse.
- Elegir actividades con menos impacto si la carga duele, como caminar en llano, bicicleta o ejercicio en el agua.
- Usar calzado cómodo y, si hace falta, ayudas técnicas para las tareas de la mano o para caminar, como recoge el NHS para reducir la carga sobre las articulaciones.
La OMS recuerda que el dolor crónico puede afectar al sueño, al estado de ánimo y a las relaciones. Hablar de ello con el equipo sanitario forma parte del tratamiento.
Cuándo consultar
Consulta con tu médico de familia si el dolor articular persiste, limita tus actividades, la rigidez de la mañana dura mucho tiempo o se afectan muchas articulaciones a la vez. Si aparece dolor intenso súbito con una articulación muy hinchada, caliente o enrojecida, busca valoración urgente sin demora, especialmente si tienes fiebre o malestar: una infección articular puede presentarse incluso sin fiebre y no debe atribuirse a un brote de artrosis. Si el dolor aparece tras un traumatismo y no puedes apoyar o mover la zona, solicita atención urgente para descartar una fractura u otra lesión. NHS: infección articular.
Preguntas frecuentes sobre la artrosis
¿La artrosis es lo mismo que la artritis?
No. La artrosis es una enfermedad degenerativa de toda la articulación, mientras que la palabra artritis designa inflamación articular por distintas causas, como la artritis reumatoide o la gota. Pueden confundirse porque ambas producen dolor. La guía sobre la diferencia entre artrosis y artritis amplía esta comparación.
¿Hacer deporte provoca artrosis?
El ejercicio adaptado es parte del tratamiento. Lo que aumenta el riesgo son las lesiones articulares y las sobrecargas repetidas sin recuperación suficiente, no la actividad física regular.
¿Si la radiografía muestra artrosis avanzada, tengo que operarme?
No necesariamente. La decisión depende de cómo afectan los síntomas a tu vida y de si han funcionado los tratamientos no quirúrgicos, no solo de la imagen.
¿El frío o la humedad empeoran la artrosis?
Algunas personas notan más síntomas con determinados cambios de tiempo, y el NHS lo recoge como una posible relación con los brotes. No cambia la evolución de la enfermedad.
Ejercicio y fisioterapia en la artrosis
Como el ejercicio adaptado es la base del tratamiento, puede ser útil que un profesional te ayude a elegir y progresar la actividad según tu articulación, tu dolor y tus objetivos. Puedes conocer la atención de Fisioterapia en MediBilbao. El diagnóstico y el tratamiento médico corresponden a tu médico o reumatólogo.
Fuentes consultadas
Reverificadas el 02/10/2026. Se consultaron las recomendaciones clínicas de NICE y las páginas oficiales enlazadas; no se atribuye lectura de las revisiones de evidencia ni de los estudios que citan.