Qué es la sordera súbita
Los especialistas la llaman hipoacusia neurosensorial súbita. «Neurosensorial» significa que el problema no está en el conducto ni en el tímpano (como en un tapón o una otitis), sino en el oído interno, la cóclea, o en el nervio auditivo. «Súbita» indica que aparece en menos de 72 horas. En la audiometría se considera sordera súbita cuando se pierden al menos 30 decibelios en tres frecuencias seguidas.
Es poco frecuente, pero no rara: se calcula que afecta a entre 1 y 6 personas de cada 5.000 al año, sobre todo entre los 40 y los 60 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Para entender los distintos tipos de pérdida de audición puedes ver hipoacusia.
Síntomas: cómo reconocerla
- Oír mucho peor por un oído, de repente o en uno o dos días. Muchas personas lo notan al despertar.
- Sensación de oído tapado o lleno, como en un avión.
- Pitido o zumbido (acúfeno) en ese oído.
- A veces, un «pop» o chasquido justo antes de perder la audición.
- Mareo o vértigo en algunas personas.
- Dificultad para saber de dónde viene un sonido o para seguir una conversación con ruido.
El problema es que estos síntomas se parecen a los de un tapón de cera, un catarro o una alergia, y por eso muchas personas esperan unos días. Si no hay una causa evidente (no te has bañado, no tienes catarro, no hay dolor), trata la pérdida brusca de audición como una urgencia.
Causas de la sordera súbita
En la mayoría de los casos no se encuentra una causa concreta: solo en torno a 1 de cada 10 personas tiene una causa identificable. Entre las que se estudian están:
- Infecciones virales.
- Problemas de circulación en el oído interno.
- Enfermedades autoinmunes.
- Traumatismos en la cabeza o cambios bruscos de presión.
- Algunos fármacos que pueden dañar el oído.
- Enfermedades del oído interno, como la enfermedad de Ménière.
- Con poca frecuencia, un tumor benigno del nervio auditivo (neurinoma del acústico), que se descarta con una resonancia magnética.
Cómo se diagnostica
- Exploración del oído con otoscopio o microscopio para descartar un tapón, líquido o una otitis, que dan una pérdida «de transmisión» y tienen otro tratamiento.
- Audiometría tonal en los primeros días, para confirmar que la pérdida es neurosensorial y medir cuánta audición se ha perdido. Más información en audiometría.
- Resonancia magnética en las semanas siguientes, para descartar lesiones del nervio auditivo, sobre todo cuando la pérdida es de un solo oído.
- Los análisis de sangre generales no se piden de rutina, solo si hay sospecha de una causa concreta.
Una prueba rápida que puede orientar al médico es la del diapasón, pero no sustituye a la audiometría.
Tratamiento: por qué el tiempo importa
El tratamiento más utilizado son los corticoides, por boca o mediante inyección a través del tímpano (intratimpánicos), o ambos. Las guías clínicas recomiendan ofrecerlos en las dos primeras semanas, pero su efecto es mayor cuanto antes se empiezan. En algunos centros se añade oxigenoterapia hiperbárica en las primeras semanas.
Si la audición no mejora con el primer tratamiento, los corticoides intratimpánicos se pueden usar como tratamiento de rescate. El médico valorará en cada caso los beneficios y los efectos secundarios, por ejemplo en personas con diabetes.
Alrededor de la mitad de las personas recupera parte o toda la audición, a veces de forma espontánea en una o dos semanas. Retrasar la consulta puede reducir las posibilidades de recuperación, por eso se insiste en no esperar.
Si la audición no se recupera del todo
Cuando queda una pérdida de audición permanente, hay opciones para oír mejor: audífonos, sistemas que llevan el sonido del oído sordo al sano y, en casos seleccionados de sordera profunda, implantes. También es importante tratar el acúfeno si se mantiene, que puede ser lo más molesto.
Conviene hacer audiometrías de control en los meses siguientes y vigilar el otro oído. Si notas cualquier cambio, consulta sin esperar a la revisión.
Dónde y cuándo consultar
Ante una pérdida brusca de audición, consulta en el mismo día o en el siguiente: en tu centro de salud, en urgencias o con un otorrino. Explica claramente que has dejado de oír de repente, no solo que tienes el oído tapado.
En la consulta de otorrinolaringología de MediBilbao Salud, la Dra. Itziar Gotxi puede explorar el oído y hacer la audiometría para confirmar el diagnóstico y empezar el tratamiento sin demora. Si además tienes síntomas neurológicos, como debilidad, dificultad para hablar o la cara torcida, no esperes a la consulta: llama al 112.
Tres situaciones frecuentes
Me he despertado sin oír de un oído y no tengo catarro ni dolor: no es un tapón hasta que se demuestre; consulta hoy.
Oigo peor de un oído desde hace un mes y pensé que era cera: consulta igualmente; aunque haya pasado el mejor momento para tratar, hay que estudiar la causa.
Además de oír menos, tengo vértigo y me cuesta caminar: busca atención urgente; el médico debe descartar un problema neurológico.
Esta guía es informativa y no sustituye a una valoración individual: si dudas, consúltalo con tu otorrinolaringólogo o tu médico.
Dudas sobre la sordera súbita
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿La sordera súbita se cura sola?
En torno a la mitad de las personas recupera parte o toda la audición, a veces de forma espontánea. Pero no se puede saber quién mejorará, y retrasar el tratamiento puede reducir la recuperación, así que hay que consultar pronto.
¿Cuánto tiempo tengo para tratarla?
Las guías recomiendan empezar el tratamiento en las dos primeras semanas, pero cuanto antes, mejor. Lo ideal es consultar en el mismo día o al siguiente.
¿Cómo sé si es sordera súbita o un tapón de cera?
No se puede saber sin mirar el oído. Un tapón se ve con el otoscopio; si el conducto está limpio y la audición ha bajado, hay que hacer una audiometría para descartar una sordera súbita.
¿El estrés puede causar sordera súbita?
No hay pruebas de que el estrés sea una causa directa. En la mayoría de los casos no se encuentra la causa; lo importante es consultar rápido.
¿Puede afectar a los dos oídos?
Es poco habitual; casi siempre afecta a uno. Si afecta a los dos, el médico buscará causas generales, como enfermedades autoinmunes.
Fuentes clínicas consultadas
- NIDCD (NIH) · Sudden Deafness
- AAO-HNSF · Clinical practice guideline: Sudden hearing loss (update), 2019
- NHS · Hearing loss
- MedlinePlus · Hipoacusia
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.