Por qué no puedes dormir
- Estrés y preocupaciones, el motivo más frecuente.
- Ansiedad y depresión, que alteran el sueño y se agravan con la falta de descanso.
- Hábitos: horarios irregulares, siestas largas, cafeína, alcohol, nicotina, cenas copiosas y pantallas por la noche.
- Ambiente: ruido, luz, temperatura elevada o colchón incómodo.
- Problemas físicos: dolor, reflujo, apnea del sueño, piernas inquietas, problemas de tiroides, menopausia.
- Medicamentos y sustancias: algunos antidepresivos, corticoides, descongestionantes, estimulantes.
- Cambios en el ritmo: turnos de trabajo, viajes con cambio horario.
- Más en causas del insomnio.
Qué hacer si no puedes dormir esta noche
- No mires el reloj ni hagas cálculos de las horas que te quedan.
- Si llevas más de 20 minutos despierto, levántate y ve a otra habitación con luz tenue.
- Haz algo tranquilo: leer un libro en papel, escuchar música suave, estiramientos suaves o respiración lenta.
- Evita pantallas, noticias y trabajo.
- Vuelve a la cama solo cuando notes sueño.
- Acepta que una mala noche no es una catástrofe; la presión por dormir aumenta el insomnio.
Hábitos de sueño que funcionan
- Horario regular: levántate a la misma hora todos los días, también el fin de semana.
- Luz natural por la mañana y actividad física regular, evitando el ejercicio intenso en las 2–3 horas previas a acostarte.
- Cafeína: evítala desde primera hora de la tarde.
- Alcohol: aunque dé sueño al principio, fragmenta el descanso; evítalo cerca de la hora de acostarte.
- Cena ligera al menos 2 horas antes de acostarte.
- Dormitorio oscuro, silencioso y fresco, y la cama solo para dormir y para la intimidad.
- Siestas cortas (menos de 30 minutos) y no tardías.
- Rutina de relajación de 30–60 minutos antes de dormir.
Terapia cognitivo-conductual para el insomnio
La TCC-I es el tratamiento recomendado como primera opción en las guías clínicas para el insomnio crónico, porque ofrece mejoras duraderas sin los efectos secundarios de los fármacos. Incluye varios componentes: control de estímulos (asociar la cama con dormir), restricción del tiempo en cama (ajustarlo al sueño real para consolidarlo), reestructuración cognitiva de las preocupaciones sobre el sueño, higiene del sueño y técnicas de relajación. Se realiza en 4–8 sesiones, con un psicólogo, y existen programas guiados.
Cuando la mente no para
Las preocupaciones nocturnas son una de las causas más frecuentes. Ayuda reservar un «rato de preocupaciones» a primera hora de la tarde para anotar los problemas y posibles pasos; y tener una libreta junto a la cama para apuntar las ideas pendientes. Los ejercicios de respiración lenta (inspirar 4 segundos, espirar 6) y la relajación muscular progresiva reducen la activación. Si la ansiedad es intensa, mira cómo calmar la ansiedad.
Melatonina, plantas y pastillas
- Melatonina: puede ayudar en el desfase horario y en algunos trastornos del ritmo sueño-vigilia; su efecto en el insomnio común es pequeño. Consulta la dosis con tu médico o farmacéutico.
- Plantas (valeriana, pasiflora, tila): evidencia limitada o inconsistente; pueden interaccionar con otros medicamentos.
- Antihistamínicos sedantes: pueden causar somnolencia al día siguiente; no se recomiendan de forma habitual.
- Benzodiazepinas y fármacos «Z»: solo por indicación médica y por periodos cortos, por el riesgo de tolerancia, dependencia y efectos secundarios.
- No combines pastillas para dormir con alcohol.
Cuándo consultar
- Si el insomnio dura más de 3–4 semanas o te afecta durante el día.
- Si hay ronquidos con pausas, ahogos nocturnos o somnolencia diurna: puede ser apnea. Ver prueba del sueño.
- Si hay tristeza persistente, ansiedad intensa o ideas de hacerte daño.
- Si necesitas alcohol o sedantes para dormir.
- Si el insomnio comenzó tras empezar un medicamento nuevo.
Tres situaciones frecuentes
Me despierto a las 3 de la mañana y no vuelvo a dormirme: evita mirar el reloj, levántate si pasan 20 minutos, y revisa el estrés, el alcohol y el horario.
Tardo más de una hora en dormirme: prueba el control de estímulos y una rutina de relajación; valora una TCC-I si se repite.
Trabajo por turnos: cuida la exposición a la luz, planifica las siestas y mantén rutinas de sueño lo más estables posible.
El sueño a distintas edades
Con los años el sueño cambia: los mayores tienden a dormir menos, a despertarse más y a ser más sensibles a la cafeína y a las pastillas. Los adolescentes tienden a acostarse tarde y necesitan 8–10 horas. En niños, las rutinas fijas, la luz tenue y una hora regular para acostarse son la base. Si el problema es de un niño o un adolescente, consulta con el pediatra o el psicólogo antes de dar suplementos.
Resumen práctico: qué recordar
No luches contra el insomnio: levántate si no duermes, mantén horarios regulares, cuida los hábitos y trabaja las preocupaciones. La TCC-I es el tratamiento más eficaz y duradero. Consulta si dura más de unas semanas o hay síntomas de alarma.
Esta guía es informativa y no sustituye a una valoración individual: si dudas, consúltalo con tu profesional sanitario.
Dudas sobre el insomnio
Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.
¿Qué hacer cuando no puedo dormir?
Levántate si llevas 20 minutos despierto, haz algo tranquilo con luz tenue y vuelve a la cama cuando tengas sueño.
¿Cuántas horas hay que dormir?
La mayoría de los adultos necesita entre 7 y 9 horas, aunque hay variaciones individuales.
¿Es buena la melatonina?
Puede ayudar en cambios de horario; su efecto en el insomnio común es modesto.
¿Cuánto dura la terapia para el insomnio?
Entre 4 y 8 sesiones suelen bastar para mejorar de forma notable.
¿Las pastillas para dormir son peligrosas?
Tienen riesgos de dependencia y de efectos secundarios; se reservan para periodos cortos y con control médico.
¿Los móviles influyen?
Sí: la luz y la actividad mental que generan dificultan conciliar el sueño; evítalos en la hora previa a dormir.
Fuentes clínicas consultadas
- NHS · Insomnia
- AASM Sleep Education · Insomnia
- Qaseem A et al. · Management of chronic insomnia disorder in adults: ACP guideline. Ann Intern Med, 2016
Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.