Saltar al contenido
MediBilbao Salud

Lenguaje infantil MediBilbao Salud

Mutismo selectivo: síntomas, causas y tratamiento

El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad en el que un niño que habla con normalidad en casa no es capaz de hablar en determinadas situaciones, como el colegio. No es timidez ni capricho, y tiene tratamiento.

Especialidad
Lenguaje infantil
Actualizado
Lectura
5 minutos
Temas
Logopedia
Revisado por
Dra. Itziar Gotxi Erezuma · Médico especialista · Col. 48/4809228

Qué es el mutismo selectivo

El NHS lo describe como un trastorno de ansiedad en el que la persona es incapaz de hablar en determinadas situaciones sociales, como con los compañeros del colegio o con familiares a los que ve poco, pero habla con normalidad en entornos cómodos. Afecta a aproximadamente 1 de cada 140 niños pequeños y es algo más frecuente en niñas.

Señales que pueden verse

  • Habla con fluidez en casa y no habla en el colegio o ante personas poco conocidas.
  • Se queda quieto o con la cara «congelada» cuando se espera que hable.
  • Se comunica con gestos, señalando o susurrando.
  • Aparenta nerviosismo, retraimiento o apego excesivo.
  • Dura más de un mes y no es solo el periodo de adaptación al colegio.

Por qué ocurre

Se considera una fobia relacionada con la ansiedad. Influyen una predisposición a la ansiedad, la ansiedad de separación, dificultades del habla o del lenguaje, dificultades de procesamiento sensorial, algunas experiencias traumáticas y, a veces, el bilingüismo en un entorno poco familiar. No se debe a una mala crianza ni a falta de ganas.

Mutismo selectivo, timidez y otros trastornos: cómo diferenciarlos

  • Timidez: el niño habla poco o con dificultad en ambientes nuevos, pero acaba hablando; el mutismo selectivo es una incapacidad persistente.
  • Trastorno del lenguaje: el niño tiene dificultades para hablar en todos los entornos, incluida su casa.
  • Trastorno del espectro autista: hay también dificultades de interacción social y patrones repetitivos de conducta; pueden coexistir.
  • Sordera o pérdida auditiva: hay que descartarla con una prueba de audición.
  • Bilingüismo y periodo de adaptación: un niño que acaba de llegar a un entorno con otra lengua puede estar en silencio unos meses sin que sea mutismo selectivo.

El diagnóstico lo hace un profesional (psicólogo clínico, psiquiatra infantil o pediatra con formación) según criterios internacionales, con la información de la familia y la escuela.

Qué pueden hacer familia y escuela

  • No presionar al niño para que hable ni obligarle a contestar delante de otros.
  • Reducir la presión de hablar: aceptar la comunicación no verbal al principio.
  • Dar tiempo y tranquilidad, y reforzar en privado los pequeños logros.
  • Informar a la escuela y coordinar el plan con los profesores.
  • Exposición gradual: pasos pequeños hacia hablar, con apoyo de un profesional.
  • Evitar etiquetar al niño como «tímido» o «callado».

Un plan de intervención gradual: ejemplo

Los programas de exposición gradual suelen seguir una escalera de pasos pequeños. 1) Comunicación sin palabras: gestos, dibujos, escribir. 2) Sonidos y susurros: en un entorno seguro, primero con la persona de confianza. 3) Palabras sueltas: con una persona y sin presión. 4) Frases cortas: en pequeños grupos. 5) Conversaciones: poco a poco con más personas y entornos. En cada paso se refuerza el esfuerzo (no el resultado), se evita presionar y se avanza al ritmo del niño. La familia, el colegio y los terapeutas deben coordinarse para que los pasos sean coherentes.

Tratamiento

El tratamiento combina la terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual a las situaciones temidas, con apoyo logopédico cuando hay dificultades del habla o del lenguaje, y adaptaciones en el entorno. En niños mayores con ansiedad intensa, el médico puede valorar medicación. Cuanto antes se intervenga, mejor es el resultado. Puedes ver nuestras páginas de logopedia infantil y de psicología infantil.

El papel de la logopedia

El logopeda evalúa el lenguaje y el habla para descartar dificultades asociadas, trabaja la confianza comunicativa con juegos, canciones o grabaciones, y colabora con el psicólogo en la exposición gradual. En niños con retraso o trastorno del lenguaje además del mutismo, la intervención logopédica es especialmente importante. Puedes ver cómo trabajamos en logopedia infantil y en desarrollo del lenguaje infantil.

Tres situaciones frecuentes

Mi hijo habla mucho en casa pero no en clase: habla con su tutor y el pediatra; evita presionarle y pide una valoración.

Mi hija se queda paralizada cuando alguien le habla: respeta su ritmo, no fuerces la respuesta, ofrece formas alternativas de comunicarse y busca un profesional.

Mi hijo es bilingüe y no habla en el nuevo colegio: puede ser un periodo de silencio normal en los primeros meses; si dura más y le limita, valora el mutismo selectivo.

En logopedia y psicología infantil trabajamos de forma coordinada con la familia y la escuela.

Cuándo consultar

  • Si el niño no habla en situaciones concretas desde hace más de un mes.
  • Si le impide participar en clase o relacionarse.
  • Si hay también retraso del lenguaje, problemas de audición o ansiedad intensa.
  • Si tienes dudas: una valoración temprana ayuda.

Errores frecuentes

  • Insistir en que el niño hable («di hola»).
  • Dar premios por hablar y quitar atención si no lo hace.
  • Hablar por el niño o anticipar siempre sus necesidades.
  • Esperar a que «se le pase solo»: sin intervención puede durar años.
  • Mencionar su silencio delante de otros.
  • Cambiar de colegio sin un plan que reduzca la ansiedad.

Dudas sobre el mutismo selectivo

Estas respuestas orientan, pero no sustituyen una exploración o una pauta individual cuando los síntomas persisten.

¿El mutismo selectivo es timidez?

No. Es un trastorno de ansiedad que bloquea el habla en ciertos contextos; la timidez no suele impedir hablar del todo.

¿Se cura el mutismo selectivo?

Con tratamiento y apoyo, la mayoría de los niños mejora de forma importante, sobre todo si se actúa pronto.

¿Es lo mismo que no querer hablar?

No. El niño quiere hablar pero no puede por la ansiedad. Por eso la presión empeora el cuadro.

¿A qué profesional acudir?

Pediatra para la valoración inicial, y psicólogo y logopeda para el tratamiento.

¿A qué edad se diagnostica?

Suele detectarse entre los 3 y los 6 años, al empezar el colegio; se puede diagnosticar si dura más de un mes y no es solo el primer mes de escolarización.

¿Qué hago si me pregunta mi hijo por qué no habla?

Transmite que es normal tener miedo, que no hay prisa y que va a aprender a hablar poco a poco con ayuda.

Fuentes clínicas consultadas

  1. NHS · Selective mutism
  2. NHS · Generalised anxiety disorder

Contenido informativo revisable. La indicación concreta depende de la exploración y de los antecedentes de cada persona.

¿Quieres revisar tu caso?

Cuéntanos desde cuándo ocurre, cómo ha evolucionado y qué síntomas lo acompañan. Te orientaremos sobre el siguiente paso según disponibilidad.

Contacto confidencial

Solicitar orientación

Déjanos una nota breve y te responderemos según disponibilidad.

Solicita una cita en la web actual.

Continuar con la reserva →