Las curvas normales de la columna
Vista de lado, una columna sana no es recta. Tiene dos curvas con la convexidad hacia delante, en la región cervical y en la lumbar, llamadas lordosis, y una curva con la convexidad hacia atrás en la región torácica, llamada cifosis. Cleveland Clinic explica que las curvas cervical y lumbar ayudan a mantener la postura y a amortiguar cargas. Cleveland Clinic: lordosis.
Esa misma fuente cita como típicos unos 30 a 40 grados para la curva cervical y unos 40 a 60 grados para la lumbar. Son referencias orientativas que se miden en pruebas de imagen con métodos concretos; no se pueden comprobar mirándose al espejo ni sirven para autodiagnosticarse. Las curvas varían entre personas y cambian con la postura en la que se toma la imagen.
Lordosis, hiperlordosis y rectificación
Tres términos se confunden con frecuencia:
| Término | Qué describe | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|
| Lordosis fisiológica | Curva normal del cuello o de la zona lumbar | Es parte de la anatomía habitual |
| Hiperlordosis | Curva más pronunciada de lo habitual | Muchas veces sin síntomas; importa si es fija o progresa |
| Rectificación o hipolordosis | Curva menos marcada de lo habitual | Aparece en algunos informes; se valora junto con los síntomas |
| Cifosis | Curva torácica hacia atrás; si es excesiva, espalda redondeada | Es la curva opuesta a la lordosis |
MedlinePlus define la cifosis como la curvatura que produce un arqueamiento o redondeo de la espalda y enumera causas diferentes según la edad, como la enfermedad de Scheuermann en adolescentes o las fracturas por osteoporosis en adultos. MedlinePlus: cifosis. Cuando en un informe aparecen varios de estos términos, lo útil es preguntar qué significan en tu caso y si cambian algo de lo que debes hacer.
¿La hiperlordosis causa dolor lumbar?
Es una de las creencias más extendidas, pero la evidencia no la confirma. Una revisión sistemática crítica de 54 estudios epidemiológicos no encontró evidencia sólida de asociación entre las curvas sagitales de la columna y ningún resultado de salud, incluido el dolor de espalda; los autores señalaron además que la mayoría de los estudios eran de baja calidad metodológica. Christensen y Hartvigsen, curvas de la columna y salud.
Un metaanálisis posterior, que comparó mediciones radiológicas en 796 personas con dolor lumbar y 927 sin dolor, encontró que quienes tenían dolor tendían a presentar una lordosis lumbar menor, no mayor, especialmente en casos de hernia o degeneración discal. Los estudios eran heterogéneos y, al ser observacionales, no permiten saber si la curva influye en el dolor o si el dolor y la enfermedad discal modifican la curva. Chun et al., dolor lumbar y lordosis lumbar.
La conclusión práctica es tranquilizadora: tener la zona lumbar muy curvada no te condena a sufrir dolor, y el dolor de espalda no se explica habitualmente por una curva «mal puesta». La guía NICE sobre dolor lumbar recomienda no ofrecer pruebas de imagen de forma rutinaria fuera de la atención especializada, así que no hace falta una radiografía para «medir» la curva ante un dolor lumbar común. NICE NG59: pruebas de imagen.
Causas y situaciones asociadas
Cleveland Clinic indica que la mayoría de los casos de lordosis marcada son idiopáticos, es decir, sin una causa identificable. Entre las condiciones médicas que pueden asociarse cita la espondilolistesis (desplazamiento de una vértebra sobre otra), la acondroplasia, la osteoporosis, la distrofia muscular y la cifosis, que puede acompañarse de una lordosis compensadora. MedlinePlus menciona también la espondilolistesis, la acondroplasia y las distrofias musculares.
El embarazo es otra situación en la que la curva lumbar puede acentuarse, según Cleveland Clinic. En la infancia, MedlinePlus describe una lordosis benigna que suele corregirse con el crecimiento.
Curva flexible o curva fija: la diferencia clave
MedlinePlus destaca que, cuando la espalda es flexible, la lordosis no suele tratarse, porque es improbable que progrese o cause síntomas. Una forma sencilla de entenderlo es observar qué ocurre al inclinarse hacia delante: si la curva se reduce, se considera flexible. Si la curva no cambia con el movimiento, MedlinePlus indica que es necesaria una evaluación médica.
Esta distinción importa más que el aspecto estático. Dos personas con una silueta parecida pueden tener situaciones muy distintas: una curva que se adapta al movimiento sin dolor no requiere intervención, mientras que una curva rígida, dolorosa o que aumenta con los meses sí merece estudio.
Cómo se valora la lordosis
La valoración empieza por la historia y la exploración: forma de la columna de pie y en movimiento, flexibilidad, fuerza, dolor y posibles síntomas neurológicos. Cleveland Clinic señala que, si hace falta más información, pueden pedirse radiografías, resonancia o tomografía. La decisión de hacer pruebas depende de lo que se sospeche, no del simple deseo de medir la curva.
Si ya tienes una radiografía en la que se menciona la lordosis, recuerda que un número aislado no describe cómo te mueves ni cómo te encuentras. El informe debe interpretarse junto con la exploración y los síntomas.
Niños y adolescentes
En la infancia, la zona lumbar puede parecer muy curvada sin que haya un problema: MedlinePlus explica que existe una lordosis benigna juvenil que suele corregirse con el crecimiento. Cleveland Clinic coincide en que los niños con lordosis normalmente la superan con la edad.
Conviene consultar con el pediatra si la curva parece fija, si el niño o la niña se queja de dolor de espalda persistente, si hay fiebre, si cojea o si aparecen debilidad, torpeza o cambios en la marcha. Durante el estirón de la adolescencia también es razonable comentar cualquier cambio rápido en la forma de la espalda.
Ejercicio y postura: expectativas realistas
Cleveland Clinic menciona la fisioterapia con ejercicios y estiramientos para fortalecer la musculatura entre las opciones de tratamiento cuando la lordosis se acompaña de síntomas, y reserva la cirugía para casos poco frecuentes. Sin embargo, las revisiones citadas no respaldan perseguir una curva «ideal» como objetivo en sí mismo.
En la práctica, el ejercicio tiene sentido para mejorar la fuerza, la movilidad y la tolerancia a las actividades que te importan, no para «enderezar» una curva que está dentro de la variación normal. Tampoco es necesario vigilar la postura de forma constante: cambiar de posición con frecuencia suele ser más útil que intentar mantener una postura perfecta durante horas.
Cuándo consultar y señales urgentes
Pide valoración si notas que la curva ha cambiado en poco tiempo, si es rígida, si el dolor de espalda persiste o limita tus actividades, o si tienes dudas tras leer un informe.
Cleveland Clinic aconseja contactar de inmediato con un profesional si aparece pérdida de sensibilidad en manos o pies, hormigueo o sensación de descargas. Acude a urgencias si el dolor de espalda se acompaña de adormecimiento en la zona genital o anal, cambios en el control de la orina o las heces o debilidad en ambas piernas, señales que el NHS considera urgentes. NHS: dolor de espalda.
Preguntas frecuentes sobre la lordosis
¿Qué significa «lordosis conservada» en un informe?
Suele indicar que la curva normal de esa región está presente. Es una descripción, no un diagnóstico de enfermedad. Si tienes dudas sobre tu informe, pregunta a quien lo pidió.
¿Una faja o un corrector postural reducen la lordosis?
La guía NICE recomienda no ofrecer fajas ni corsés para tratar el dolor lumbar. Cleveland Clinic menciona el corsé solo entre las opciones para algunos casos concretos que decide el especialista. No conviene usarlos por cuenta propia para modificar una curva normal.
¿La lordosis cervical y la lumbar se valoran igual?
Comparten el nombre porque ambas son curvas hacia delante, pero cada región tiene sus propios rangos habituales y sus propios motivos de consulta. En el cuello, por ejemplo, los síntomas que se valoran incluyen el dolor irradiado al brazo o el hormigueo en las manos.
¿Se puede tener hiperlordosis y no notar nada?
Sí. Cleveland Clinic indica que muchas personas con lordosis no tienen síntomas físicos. Descubrirla en una revisión no obliga a tratarla si la espalda es flexible y no hay dolor ni otros síntomas.
Valoración en fisioterapia
Si te preocupa la forma de tu espalda o tienes dolor asociado, una consulta de fisioterapia permite explorar la movilidad y la fuerza, interpretar el contexto de tus síntomas y plantear ejercicio adaptado cuando esté indicado. Esta información es general y no sustituye una valoración individual.
Fuentes consultadas
Consultadas el 30/09/2026.
- MedlinePlus: Lordosis lumbar
- Cleveland Clinic: Lordosis
- MedlinePlus: Cifosis
- Europe PMC: Christensen y Hartvigsen. Spinal curves and health: a systematic critical review (2008)
- Europe PMC: Chun et al. The relationships between low back pain and lumbar lordosis: a systematic review and meta-analysis (2017)
- NICE: NG59 Low back pain and sciatica in over 16s, recomendaciones
- NHS: Back pain