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Fisioterapia · Guía informativa

Ligamentos de la rodilla: cuáles son, qué función tienen y cómo se lesionan

La rodilla tiene cuatro ligamentos principales: el cruzado anterior (LCA) y el cruzado posterior (LCP), situados en el centro de la articulación, y los colaterales medial (LCM) y lateral (LCL), en los lados. Los cruzados controlan que la tibia no se desplace hacia delante o hacia atrás respecto al fémur; los colaterales controlan los desplazamientos laterales y evitan una apertura excesiva entre fémur y tibia. AAOS OrthoInfo: lesiones frecuentes de la rodilla.

Cada uno se lesiona con un mecanismo distinto y no todos se tratan igual: muchas lesiones de ligamento colateral se manejan sin cirugía, mientras que otras, sobre todo cuando se combinan varias, pueden requerirla. En esta guía explicamos la función de cada ligamento, cómo suele dañarse, qué significan los grados de un esguince y qué señales obligan a consultar pronto.

Los cuatro ligamentos principales de un vistazo

LigamentoDónde estáQué controlaMecanismo típico de lesión
Cruzado anterior (LCA)Centro de la rodillaDesplazamiento de la tibia hacia delante e hiperextensiónGiro o cambio de dirección con el pie apoyado, aterrizaje de un salto
Cruzado posterior (LCP)Centro, por detrás del LCADesplazamiento de la tibia hacia atrásGolpe en la tibia con la rodilla doblada, caída sobre la rodilla flexionada
Colateral medial (LCM)Cara internaApertura del lado interno por una fuerza en valgoGolpe en la cara externa de la rodilla, torsión
Colateral lateral (LCL)Cara externa, hasta el peronéApertura del lado externo por una fuerza en varoGolpe en la cara interna, a menudo con otras lesiones

Los cruzados se sitúan dentro de la articulación y se cruzan en forma de X; los colaterales quedan por fuera de ella. Además de estos cuatro, otros ligamentos y tendones refuerzan la parte posterior y la rótula, como veremos más abajo. AAOS OrthoInfo: anatomía y lesiones de la rodilla.

Ligamento cruzado anterior (LCA)

El LCA va desde la parte anterior de la tibia hasta la cara interna del cóndilo externo del fémur. Impide que la tibia se desplace hacia delante y limita la hiperextensión. MedlinePlus señala que su lesión es una de las más habituales de la rodilla, sobre todo en deportes con giros, frenadas y saltos, como el fútbol, el baloncesto o el esquí. MedlinePlus: lesión del ligamento cruzado anterior.

MedlinePlus describe como síntomas iniciales un chasquido en el momento de la lesión, hinchazón en las horas siguientes, dolor al apoyar y sensación de inestabilidad. Como este ligamento tiene en el blog una guía propia con su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, aquí no lo desarrollamos: consulta el artículo sobre el ligamento cruzado anterior.

Ligamento cruzado posterior (LCP)

El LCP se sitúa por detrás del LCA y conecta el fémur con la tibia. Su función principal es impedir que la tibia se desplace hacia atrás. Es más grueso y resistente que el LCA y se lesiona con mucha menos frecuencia, porque hace falta una fuerza importante para romperlo. AAOS OrthoInfo: lesiones del ligamento cruzado posterior.

El mecanismo más conocido es el golpe del salpicadero en un accidente de coche, cuando la tibia choca con la rodilla doblada y se desplaza hacia atrás. También puede ocurrir al caer sobre la rodilla flexionada en el deporte o por una hiperextensión o torsión intensa. La AAOS destaca que rara vez se produce por un simple mal paso.

Los síntomas incluyen dolor, hinchazón que aparece con rapidez, rigidez, dificultad para caminar y sensación de que la rodilla puede fallar. Las lesiones aisladas del LCP se tratan a menudo sin cirugía, con protección, rodillera cuando está indicada y fisioterapia centrada en el cuádriceps. Cuando se asocia a otras lesiones de ligamento o a una luxación de rodilla, la reconstrucción quirúrgica es más probable.

Ligamento colateral medial (LCM)

El LCM recorre la cara interna de la rodilla y conecta el fémur con la tibia. Resiste las fuerzas en valgo: cuando un golpe empuja la rodilla hacia dentro, el espacio entre los huesos tiende a abrirse en su lado interno y el ligamento se tensa. Por eso no debe confundirse la dirección del golpe con el lado de la articulación que se abre. AAOS OrthoInfo: lesiones de los ligamentos colaterales.

Se lesiona con más frecuencia que el colateral lateral, porque un golpe en la cara externa de la rodilla, habitual en deportes de contacto, empuja la articulación hacia dentro y tensa el ligamento. También puede dañarse en torsiones. Produce dolor y sensibilidad en la cara interna, hinchazón y, en lesiones más importantes, sensación de inestabilidad. AAOS OrthoInfo: lesiones de los ligamentos colaterales.

Según la AAOS, las lesiones de bajo grado del LCM responden bien a un tratamiento sin cirugía que combina protección, control de la inflamación, rodillera cuando se indica y fisioterapia. Un golpe fuerte puede lesionar más de una estructura: además del LCM, puede haber afectación del menisco o del LCA. La exploración busca también esas lesiones asociadas; el lugar del dolor no permite descartarlas.

Ligamento colateral lateral (LCL)

El LCL va desde el epicóndilo externo del fémur hasta la cabeza del peroné. Resiste las fuerzas en varo, que tienden a abrir el lado externo de la articulación. Se lesiona con menos frecuencia que el medial, que está más expuesto a los golpes y torsiones habituales en el deporte. AAOS OrthoInfo: lesiones de los ligamentos colaterales.

Las lesiones leves y moderadas pueden tratarse con rodillera y fisioterapia. La cirugía se plantea con más frecuencia que en el LCM, por ejemplo cuando el ligamento se ha arrancado del hueso o hay otras estructuras dañadas. El LCL forma parte de la llamada esquina posterolateral de la rodilla, un conjunto de estructuras externas y posteriores entre las que también está el tendón del músculo poplíteo. Revisión anatómica de la esquina posterolateral, con disecciones (2025).

Otros ligamentos que conviene conocer

  • Ligamento patelofemoral medial (LPFM): une la rótula con la cara interna del fémur e impide que la rótula se desplace demasiado hacia fuera. Se daña en las luxaciones de rótula. AAOS OrthoInfo: inestabilidad de la rótula.
  • Ligamento poplíteo arqueado: forma parte del conjunto de estructuras posteriores y externas. Su descripción anatómica y la terminología empleada varían entre publicaciones.
  • Ligamento popliteoperoneo: une el tendón del poplíteo con la cabeza del peroné y contribuye a la estabilidad externa.
  • Ligamento rotuliano, también llamado tendón rotuliano en la práctica clínica: conecta la rótula con la tibia y forma parte del aparato que permite extender la rodilla. El tendón del cuádriceps llega a la rótula desde arriba. AAOS OrthoInfo: anatomía de la rodilla.

Esta lista amplía la visión anatómica, pero no significa que todos estos ligamentos se lesionen juntos. La revisión anatómica de 2025 describe variaciones y diferencias de nomenclatura en la región posterolateral; el informe de una resonancia debe interpretarse junto con la exploración, sin deducir la gravedad solo por el número de nombres que aparecen. Revisión anatómica de 2025.

Esguince de rodilla: qué significan los grados

Un esguince es una lesión de ligamento. La AAOS describe tres grados que ayudan a entender la gravedad: AAOS OrthoInfo: lesiones de los ligamentos colaterales.

  1. Grado 1: el ligamento se ha estirado, pero conserva su continuidad y sigue estabilizando la rodilla.
  2. Grado 2: rotura parcial; el ligamento queda más laxo de lo normal.
  3. Grado 3: rotura completa; la rodilla es inestable en la dirección que controla ese ligamento.

El grado lo establece la exploración, a veces completada con una resonancia. La intensidad del dolor por sí sola no basta para deducirlo, y tampoco permite saber si hay otras estructuras afectadas.

Síntomas que orientan a una lesión de ligamento

Tras un giro, un golpe o una caída, sospecha que puede haber un ligamento implicado si notas:

  • Un chasquido o sensación de que algo se ha roto en el momento de la lesión.
  • Hinchazón que aparece en minutos u horas.
  • Sensación de que la rodilla se va, se desplaza o no aguanta al girar o bajar escaleras.
  • Dolor localizado en un lado de la rodilla tras un golpe lateral.

Una revisión de American Family Physician recuerda que la hinchazón inmediata, en minutos o pocas horas, se asocia más a roturas de ligamento o fracturas que a otras lesiones. AAFP: evaluación inicial del dolor de rodilla. Estos síntomas orientan, pero no dicen qué ligamento está afectado ni excluyen lesiones de menisco o de hueso, que pueden coexistir.

Cuando se lesionan varios ligamentos a la vez

Las lesiones que afectan a los dos cruzados o a varios ligamentos se consideran graves y, por el mecanismo que las produce, pueden equivaler a una luxación de la rodilla, aunque la articulación haya vuelto a su sitio. En esos casos existe riesgo de lesión de la arteria poplítea y de los nervios que pasan por detrás de la rodilla, por lo que requieren valoración urgente en un hospital. JPOSNA: evaluación de la luxación de rodilla, revisión centrada en pacientes pediátricos (2022).

Acude a urgencias si tras un traumatismo la rodilla está deformada o no puedes apoyar. Si el pie está frío, pálido o dormido, notas que no puedes levantar la punta del pie o no puedes desplazarte con seguridad, llama al 112. Una rodilla que recupera su aspecto habitual después de deformarse también necesita valoración urgente: no intentes colocarla ni compruebes su estabilidad forzando movimientos.

Si la rodilla está muy hinchada, caliente o enrojecida y aparece fiebre o una limitación importante del movimiento, solicita atención urgente para descartar una infección u otra causa distinta de un esguince. AAFP: evaluación inicial del dolor de rodilla (2018).

Diagnóstico y tratamiento: de qué depende

La valoración combina la historia de la lesión con maniobras realizadas por profesionales para comprobar la estabilidad. No son pruebas para reproducir en casa: girar o empujar una rodilla lesionada puede causar dolor y no permite un diagnóstico fiable. La revisión de AAFP de 2026 recuerda que la exploración se interpreta en conjunto, sin depender de una sola maniobra. AAFP: evaluación del dolor de rodilla (2026), resumen público. La resonancia magnética ayuda a confirmar el diagnóstico y detectar lesiones asociadas, como las de menisco o cartílago. MedlinePlus: lesión del ligamento cruzado anterior.

La decisión entre tratamiento conservador y cirugía depende del ligamento afectado, del grado, de si hay otras estructuras dañadas, de la estabilidad que queda y de las demandas de actividad de cada persona. No existe una regla única para todos los ligamentos.

Rehabilitación tras una lesión de ligamento

La recuperación suele centrarse en recuperar la movilidad, controlar la hinchazón y devolver fuerza y estabilidad a la pierna. La selección de músculos, movimientos y cargas depende del ligamento afectado y de la fase de recuperación; no sirve un mismo programa para todas las lesiones. Antes de volver a la competición se valoran también el equilibrio y los gestos propios del deporte. Los plazos varían mucho: en el contexto de recuperación después de cirugía del LCP, la AAOS orienta a un periodo de 6 a 12 meses, que no debe aplicarse automáticamente a todas las lesiones de ese ligamento. Un esguince leve de colateral suele requerir bastante menos tiempo. AAOS OrthoInfo: lesiones del ligamento cruzado posterior.

La progresión y los criterios para volver a correr o a girar deben adaptarse a cada caso. Un calendario por sí solo no confirma que la rodilla tolere esos esfuerzos: importan la movilidad, la fuerza y la estabilidad comprobadas durante el seguimiento. Puedes consultar información general sobre Fisioterapia en MediBilbao. Cuando se ha operado o hay lesiones combinadas, la rehabilitación se coordina con las indicaciones del equipo médico.

Preguntas frecuentes sobre los ligamentos de la rodilla

¿Un ligamento roto se cura solo?

Depende del ligamento y del grado. Muchas lesiones de bajo grado de los colaterales, en especial del medial, evolucionan bien sin cirugía. En el LCA y en las lesiones combinadas la decisión es distinta y se toma tras una valoración especializada.

¿Se puede caminar con un ligamento roto?

A veces sí, y eso puede confundir. Poder andar en llano no descarta una lesión que produce inestabilidad al girar o bajar escaleras. La valoración no debe depender de si puedes caminar o no.

¿Por qué el ligamento colateral medial se lesiona más que el lateral?

Porque está más expuesto: un golpe en la cara externa de la rodilla o una torsión empujan la articulación hacia dentro, justo el movimiento que frena el LCM. El colateral lateral suele lesionarse junto a otras estructuras.

¿Una rodillera evita las lesiones de ligamento?

No hay garantía. Las rodilleras se usan sobre todo para proteger durante la recuperación de algunas lesiones, por indicación profesional. Si practicas un deporte con giros y saltos, consulta qué medidas de preparación tienen sentido en tu caso.

Fuentes consultadas

Consulta inicial el 30/09/2026 y contraste actualizado el 02/10/2026. Se han leído los contenidos clínicos de AAOS y MedlinePlus, las secciones pertinentes de AAFP 2018 y de la revisión de JPOSNA 2022, y las secciones anatómicas de la revisión de 2025 a través del XML público de Europe PMC. Del artículo AAFP 2026 se ha leído el resumen público; el texto completo requiere acceso. Los tres capítulos StatPearls de la ficha histórica no pudieron releerse por una comprobación de acceso de NCBI y se sustituyen aquí por las fuentes accesibles indicadas.