Cuántas costillas hay y cómo se clasifican
La clasificación clásica depende de cómo se une cada costilla al esternón:
| Grupo | Costillas | Cómo se unen por delante |
|---|---|---|
| Verdaderas | 1.ª a 7.ª | Directamente al esternón mediante su propio cartílago costal |
| Falsas | 8.ª, 9.ª y 10.ª | De forma indirecta: su cartílago se une al de la costilla superior |
| Flotantes | 11.ª y 12.ª | No llegan al esternón; su extremo queda entre los músculos del abdomen |
Las flotantes también se incluyen dentro de las costillas falsas en la clasificación que reúne todas las que carecen de unión directa al esternón. La tabla separa ese subgrupo para explicar mejor su extremo libre. Es una descripción anatómica habitual, no una regla sin excepciones. Existen variaciones de las conexiones del reborde costal. La forma o la movilidad que alguien cree notar al palparse no permite identificar una variante ni descartar una lesión. Si aparece una prominencia nueva, dolor o un cambio tras un golpe, conviene valorarlo en vez de comprobarlo con presión repetida.
El reborde costal es el borde inferior que forman los cartílagos de las costillas falsas. Es la línea que se nota al palpar la parte baja del pecho, a ambos lados de la boca del estómago.
Partes de una costilla típica
Las costillas de la tercera a la novena se consideran típicas y comparten una estructura similar. Desde la columna hacia delante se distinguen:
- Cabeza: el extremo posterior, con carillas que encajan en las vértebras.
- Cuello: una zona estrecha que une la cabeza con el resto del hueso.
- Tubérculo: una prominencia que se articula con la apófisis transversa de la vértebra.
- Cuerpo: la parte más larga, delgada, plana y curvada. En su cara interna tiene el surco costal, que aloja y protege el paquete de vasos y nervio intercostales.
StatPearls: componentes de las costillas.
Entre cada par de costillas discurre un nervio intercostal. Estos nervios salen de la médula a la altura de las vértebras torácicas, de T1 a T11, y se sitúan entre costillas vecinas; el que corresponde a T12 pasa bajo la última costilla y se llama nervio subcostal. Llevan sensibilidad de la piel y de la pleura y mueven los músculos intercostales, y su afectación puede dar lugar a una neuralgia intercostal, un dolor que sigue el trayecto entre dos costillas. Clínica Universidad de Navarra: nervios intercostales.
Costillas atípicas
La primera, la segunda y las tres últimas presentan características distintas del modelo típico. La primera es corta y ancha; la segunda tiene una zona de inserción muscular específica; las inferiores cambian en sus superficies articulares y en el extremo anterior. «Atípica» describe una forma anatómica, no una enfermedad. StatPearls: anatomía de las costillas.
Cómo se articulan con la columna y el esternón
Por detrás, las costillas típicas se relacionan con dos cuerpos vertebrales vecinos y con la apófisis transversa correspondiente. No todas siguen ese patrón: la primera y, habitualmente, las tres últimas tienen una única superficie en la cabeza; las flotantes carecen de articulación costotransversa. Las doce vértebras torácicas, de T1 a T12, se diferencian precisamente de las demás por ofrecer estas superficies de articulación para las costillas. StatPearls: vértebras torácicas.
Por delante, el esternón tiene tres segmentos: manubrio, cuerpo y apéndice xifoides. Los cartílagos costales conectan las costillas con él y forman la parte anterior de la caja torácica. StatPearls: esternón. El cartílago da cierta flexibilidad al conjunto, y es precisamente la zona donde se sitúa la costocondritis, que se comenta más abajo.
Qué papel tienen las costillas en la respiración
La pared torácica está formada por el esternón, los 12 pares de costillas, las 12 vértebras torácicas y los músculos y fascias que las unen. Al inspirar, aumenta el volumen del tórax y disminuye la presión en su interior, lo que hace entrar el aire; al relajarse los músculos inspiratorios, el volumen se reduce y el aire sale. Cleveland Clinic: función del tórax.
Las costillas no generan ese movimiento por sí solas. El diafragma forma el suelo del tórax y, junto con los músculos de la pared torácica, modifica el volumen durante la ventilación. Al aumentar ese volumen, la presión dentro de los pulmones baja respecto al exterior y entra aire; al relajarse estos músculos, el retroceso elástico favorece la salida. Es una explicación del mecanismo, no una pauta de respiraciones para tratar una lesión. NIH/NCI SEER: mecánica de la ventilación.
Un ejemplo ficticio: una persona recibe un informe que nombra la «novena costilla derecha» y otra lee «cartílago costal». La primera expresión localiza un hueso, indicando número y lado; la segunda identifica un tejido distinto. No son términos intercambiables y ninguno explica, por sí solo, el origen del dolor. Preguntar qué estructura describe el informe y qué importancia tiene para el caso ayuda más que localizarla con los dedos.
Variantes anatómicas: la costilla cervical
Algunas personas tienen una costilla adicional en el cuello, llamada costilla cervical, normalmente unida a la séptima vértebra cervical. Puede aparecer en uno o en ambos lados y no siempre produce síntomas. Su relevancia se decide según la evaluación, no solo por verla nombrada en una prueba. StatPearls: costilla cervical.
En ocasiones, esta costilla o unas bandas fibrosas pueden comprimir nervios y vasos que pasan hacia el brazo, lo que se conoce como síndrome del desfiladero torácico. Puede dar dolor, entumecimiento u hormigueo en los dedos anular y meñique, debilidad en la mano o signos de mala circulación, como frialdad o cambios de color. El tratamiento inicial suele ser la fisioterapia, y la cirugía se reserva para casos seleccionados. MedlinePlus: síndrome del desfiladero torácico.
Cuando las costillas duelen: orientación básica
Esta guía es anatómica, pero conviene conocer dos problemas frecuentes y sus señales de alarma.
Tras un golpe o una caída, las costillas pueden romperse o contusionarse. Producen un dolor fuerte en el pecho, sobre todo al inspirar o toser, con hinchazón o sensibilidad al tacto, y pueden mejorar durante varias semanas, aunque la evolución depende de la lesión y de sus posibles complicaciones. El NHS aconseja seguir respirando con normalidad y toser cuando haga falta, sujetando una almohada contra el pecho, para reducir el riesgo de infección respiratoria. NHS: costillas rotas o contusionadas.
Acude a urgencias o llama al 112 si, tras una lesión costal, aparece falta de aire creciente, dolor torácico que empeora, dolor en el abdomen o el hombro, tos con sangre, o si la lesión se produjo en un accidente grave.
La costocondritis es una inflamación de la zona donde las costillas se unen al esternón. Da un dolor agudo en la parte delantera o lateral del pecho que empeora al moverse, al tumbarse, al respirar hondo o al presionar. Suele mejorar en semanas o meses. NHS: costocondritis. Un dolor torácico de inicio repentino, opresivo, que se extiende al brazo, cuello o mandíbula, o que aparece con dificultad respiratoria, requiere atención de emergencia: llama al 112. No esperes a tener todas esas señales ni a que exista un golpe. Que duela al tocar o al respirar no basta para descartar una causa importante.
Preguntas frecuentes sobre las costillas
¿Hombres y mujeres tienen el mismo número de costillas?
Sí. Lo habitual en ambos sexos es tener 12 pares. Las variaciones, como una costilla cervical adicional o diferencias en cómo se unen las costillas inferiores, son individuales y no dependen del sexo.
¿Se pueden «salir» las costillas?
Las costillas están unidas por articulaciones y cartílago, así que tienen cierta movilidad, y las inferiores son más libres por delante. Sentir una costilla más prominente o un chasquido no indica por sí solo una lesión. Si se acompaña de dolor persistente o apareció tras un golpe, conviene una valoración.
¿Por qué duele el costado al respirar después de un golpe?
Porque al inspirar la caja torácica se expande y mueve la zona lesionada. Aun así, no conviene respirar de forma superficial durante días: el NHS recomienda respiraciones lentas y profundas de forma regular y moverse con suavidad, para favorecer la ventilación de los pulmones.
¿El dolor intercostal es siempre un problema de costillas?
No. Un dolor en franja alrededor del tórax puede proceder de los nervios intercostales, de la pleura o de órganos internos. La localización orienta, pero no sustituye la exploración.
Qué preguntar al leer un informe sobre las costillas
Además de conservar el informe completo, puede ser útil llevar estas preguntas a la consulta:
- ¿Se está describiendo el hueso, el cartílago, una articulación o un tejido cercano?
- ¿La referencia indica número y lado o habla del conjunto de la caja torácica?
- ¿Es una variante de forma, un cambio antiguo o un hallazgo relacionado con lo que me ocurre ahora?
- ¿Qué signos deberían hacerme pedir atención antes de la siguiente cita?
Otro ejemplo ficticio es leer «costilla cervical» y pensar que significa una costilla del pecho desplazada hacia arriba. En realidad, el nombre se refiere a una variante anatómica situada en la región cervical. No equivale automáticamente a una compresión de nervios o vasos, ni permite decidir un tratamiento por cuenta propia.
Fisioterapia y movilidad del tórax
La fisioterapia puede intervenir en la recuperación de la movilidad y la respiración tras una lesión torácica, siempre que antes se haya descartado lo que requiere atención médica. Puedes consultar la información de Fisioterapia en MediBilbao Salud y, si el foco está en la respiración, la página de fisioterapia respiratoria. Este contenido es divulgativo y no permite diagnosticar el origen de un dolor torácico.
Fuentes consultadas
Recontrastadas el 02/10/2026. La ficha editorial distingue secciones leídas, extractos indexados y accesos bloqueados. No se atribuye lectura íntegra cuando solo se pudo consultar una parte.